30/4/24

Cinecritica: Orión y la Oscuridad

"ORION Y LA OSCURIDAD" ("ORION AND THE DARK", FRANCIA - ESTADOS UNIDOS - RUSIA, 2024) DE SEAN CHARMATZ
El pequeño Orión (voz de Jacob Trembay) se acerca con brío a su crush, Sally (voz de Shino Nakamichi), pero de ultimo momento le saca la vuelta mientras, hablando con él mismo, fantasea hablando
solo que lo hace con la niña, esto claro hasta que ella lo nota y al chamaco no le queda de otra que salir huyendo, después de esto el inseguro niño nos explica a que le tiene miedo; a los payasos asesinos, a las picadoras de mosquita - ya que pueden infectarse -, a caerse de un rascacielos, a la humillación publica, a los abusones, a las ondas del teléfono que causan cáncer cerebral, a contestar mal una pregunta en la escuela, a tapar el inodoro en la escuela y causar una inundación, a encontrar su casa vacía porque sus papas lo abandonaron, a la oscuridad, a la muerte, al vacío - que existe después de la muerte but of course, ya que supone que no existe nada después, y nada causa más terror que la "nada" misma, algo que es inimaginable para el cerebro humano.

Esta claro, por el hecho de hablar solo, sus "fantasías" parlanchinas en voz alta, y sus múltiples temores y ansiedades existenciales nihilistas que más que una película del director Charmatz estamos ante un guion (es decir una historia) del desquiciado guionista Charlie Kaufman, alumno y heredero del estilo de Woody Allen y escritor de "Quieres ser John Malkovich", "Adaptacion" y "Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos", ademas de director de la maravillosa "Anomalisa" y la extravagante "Pienso en el Final", con su clásico protagonista quejumbroso, inseguro, temeroso, inteligente, ansioso y neurótico, por supuesto que por la noche Orión se pone mal por su temor a la oscuridad y no se le ocurre otra cosa que maldecirla, por lo que ni lenta ni perezosa la oscuridad (esplendida y poderosa voz de Paul Walter Hauser, protagonista de la joya de Eastwood "El Caso de Richard Jewell") se materializa, y después de hacer un chiste hilarante sobre el festival de Sundance, y mostrar una desternillante película sobre la oscuridad - narrada nada menos que por Werner Herzog - se ofrece a llevarlo de viaje para que conozca su trabajo y deje de temerle.

A partir del viaje Orión comienza a reconocer la importancia de la oscuridad al tiempo que conoce a otros entes nocturnos que beben mucho de la grandiosa "Intensa-Mente" pero que tienen un mensaje completamente distinto, no solo por la madurez del mismo, sino por la ambigüedad que plantea, y hasta la contradicción de los conceptos, algo que es tan complejo que nos recuerda a la vida misma, con personajes tan bizarros que hasta resulta complicado dilucidar que son, por ahí aparece el neurótico  Insomnio (nerviosa voz de Nat Faxon), Sueño (voz de Natasia Demetriou arrastrando las palabras), Ruidos inexplicables (voz de Golda Rosheuvel con acento bocinal), Silencio (voz de Aparna Nancherla) y Dulces Sueños (armoniosa voz de Angela Bassett), nunca se nos explica la importancia de ellos, por lo que debemos descubrir solos, y de acuerdo a las funciones que tienen, la importancia de ellos, algo que me parece valioso y que a diferencia de la inmensa mayoría de las películas actuales, demuestra que los creadores de esta cinta confían y respetan a su publico.

La animación es bonita, con unos diseños de personajes con mucha personalidad, pero no cabe duda que estamos ante una película con un presupuesto limitado, razón por la cual el diseño es aun mas valioso, y las decisiones de presentar cambios en la animación, como los momentos de los dibujos del cuaderno, sean más majestuosos y le den agilidad a la cinta, algo que también se logra por cierto, con su curioso juego de muñecas rusas que lleva al espectador, y también a los personajes, a ser participes de la historia, dando importancia a la voz de los pequeños, y que por muy loco que parezca, termina funcionando, no solo porque nos vuela la cabeza con ese juego meta-narrativo, sino porque une a las generaciones de padres, hijos y abuelos al tiempo que nos recuerda la importancia del amor, la familia y no de superar los miedos... sino aceptarlos y vivir con ellos en armonía, por lo menos dentro de lo que podamos soportar.

Calificación: Notable

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