"LLAMAN A LA PUERTA" ("KNOCK AT THE CABIN", ESTADOS UNIDOS - JAPON - CHINA, 2023) DE M. NIGHT SHYAMALAN
La cinta inicia con un pequeña niña de ascendencia asiática (Kristen Cui) cazando insectos, las tomas cerradas son impecables, close up que nos obligan a meternos en ese lugar, a lo lejos se alcanza a vislumbrar un imponente hombre que viene caminando, casi tranquilamente, casi sin darnos cuenta ha llegado con la pequeña, ahí está mole de músculos con la camisa casi rasgándose por el volumen le habla de un modo amable a la pequeña, casi tierno, e inclusive un poco nervioso, trata de entablar conversación con ella y le suelta casi de inmediato que es su amigo al tiempo que le ayuda a atrapar insectos, Leonard (Dave Bautista siendo lo mejor del filme) parece un hombre modelo, a no ser claro porque es un extraño gigantesco y lleno de tatuajes que no tendría razón de estar a mitad del bosque junto a la cabaña donde Wen ha ido de vacaciones con sus padres, por ello mismo cuando se dan la mano y de la Bautista salen más de una docena de la pequeña uno teme lo peor, más aún cuando dice que ya vienen tres compañeros más y que la cosa no es contra ella.
Toda esta escena inicial, llena de tensión, con esos planos cerrados en las caras de los dos y con una música de suspenso es lo mejor de la cinta, por desgracia después de este momento la cosa solo va para abajo, la pequeña Wen corre asustada y le avisa a sus padres que apenas reaccionan cuando tocan la puerta, son los cuatro visitantes que tienen que hablar con ellos, más tiempo tardan en tocar que en lo que están dentro con la familia homosexual e interracial amarrada, y es aquí cuando Shyamalan pone su premisa sobre la mesa - que viene de un libro - este grupo ha llegado para avisar a esta familia que el apocalipsis está llegando y solo ellos pueden detenerlo al decidir sacrificar a uno de ellos como ofrenda, aclarando que no debe ser suicido sino que alguien que lo ama debe acabar con el otro, por supuesto que la familia no lo cree así que estos cuatro jinetes del apocalipsis se van asesinando uno a uno para desatar plagas bíblicas; olas gigantes, virus mortales, aviones cayendo, rayos incendiarios.
Todo esto mientras los demás siguen sin creer - es casualidad o esta armado alegan - en tanto los supuestamente educados y civilizados atacantes intentan convencerlos de la manera más atenta, el problema del asunto es que la premisa va perdiendo fuelle y pasada la tensión inicial uno se convence de que no les harán nada, al parecer lo peor que puede pasar es que un grupo de loquitos fanáticos se maten enfrente de ellos, y la otra premisa, la del fin del mundo, se alarga en demasía sin que pase nada más, de tal forma que cada pequeña opción de algo diferente queda descartada de inmediato, ya se la de que quizá sean fanáticos religiosos atacando a una familia "actual y progresista", sea el que tengan motivos escondidos, que tenga que ver con cierto ataque anterior de uno de ellos o que si crean esa locura colectiva, por ello desde muy temprano me convencí de que todo era verdad. Lo que deja la jugada en que harán la cariñosa pareja gay (Jonathan Groff y Ben Aldridge, ambos francamente mal, en especial el ultimo), que se nieguen, que tengan un arrebato contra Dios, o algo, pero no, solo dudan y dudan y al final deciden ser buena onda y salvar el mundo, entiendo lo que Shyamalan quiere decir, una alegoría de la pandemia que acaba de pasar y como debemos aceptar nuestro fin por el bien común, o quizá el solo ser bueno porque si, no es un mal mensaje, pero no me lo digas de forma tan aburrida y grandilocuente por favor.
Calificación: Churrote