"EL AGENTE SECRETO" ("O AGENTE SECRETO", BRASIL - FRANCIA - MEXICO - ALEMANIA - PAISES BAJOS - ESTADOS UNIDOS, 2025) DE KLEBER MENDONCA FILHO
Nuestra historia tiene lugar el Brasil de 1977, una época de mucha picardía... así es que comienza esta obra de Kleber Mendonca Filho, donde el director retoma todos los intereses y obsesiones para llevarlos a otro nivel, de tal manera que logra entregar una historia que sirve al mismotiempo como critica a una dolorosa época, como una carta de amor por esos tiempos pasados que ya no volverán, con ese dejo de romanticismo que solo podía lograrse con esa tecnología análoga, las limitaciones de la época, y una forma de vivir que la sociedad ha olvidado casi por completo, escrito de esta manera parece una contradicción, después de todo "El Agente Secreto" es un thriller político que toca temas serios y sensibles, que recuerda esa época de dolor e injusticia, tratando de que no lo olvidemos, pero al mismo tiempo le da valor a esos mismo años, porque el hecho de que una dictadura y sus remanentes causaran tanto daño, no impidió que el amor de las personas, su fe y ese hermoso Brasil de antaño brillaran por cuenta propia.
Después de estas palabras, que siguen después de un compendio de imágenes de archivo al ritmo de "Samba no Arpege" de Waldir Calmon, vemos un escarabajo amarillo que viene por la carretera, se sale del camino para acomodarse en una gasolinera en medio d e la nada, la cámara va bajando hasta ponerse casi a ras de suelo, para mostrarnos un muertito tapado con cartón, del que solo podemos ver los pies, Marcelo Alves (Wagner Moura, sencillamente perfecto) - quien en realidad se llama Armando Solimoes -, quiere huir de inmediato del lugar, pero el dependiente lo alcanza de inmediato para atenderlo, limpia su cristal, le despacha gasolina, y le cuenta como es que el ese pobre tipo acabo en ese lugar, amenazado por ser comido por los perros a cada instante, resulta que intento asaltar el lugar y termino asesinado, los dueños no han respondido, quizá por ser semana de carnaval, y la policía les dejo claro que no irán ahí hasta el miércoles de ceniza, porque tienen mucho trabajo.
Esto incomoda a Armando, que nota que la naturalidad de la muerte y la violencia ya forman parte del día a día de los brasileños, es decir, mira con horror como se ha normalizado la muerte en el año de 1977, con una dictadura asesina que no permite que nadie no afín al régimen se salga aunque sea un poco de la línea, en ese momento llega la policía, un par de uniformados mal encachados, que tienen manchas de sangre en el uniforme, y a los que poco y nada les importa el muertito tirado, ellos solo vienen a revisar concienzudamente el carro de Armando, y cuando no encuentran nada fuera de regla, piden un donativo al fondo de policía para el carnaval, algo que resultara muy familiar si se es mexicano, es decir, ese típico asalto de personas con placa, que se supone no es asalto, con esto queda clara cual es la apuesta de Mendonca Filho, una critica acida al sistema de esos años, pero con una combinación de géneros muy arriesgada.
Ya desde esta escena de apertura podemos notar el thriller político en esos momentos de tensión, algo de suspenso, el western, específicamente el espagueti western en ese paramo desierto y solitario con amenazas latentes casi en un duelo, el drama social, y un humor negrísimo que nos da una comedia que casi roza con el absurdo, algo a lo que no rehúye el director y guionista, como veremos más adelante, por lo que incluso vemos a una familia salir pitando con todo y gritos al ver la "picaresca" escena. La fotografía con estilo setentero es hermosa, y la manera en la que encuadra y filma una escena el director es sorprendente, después de esto vemos a Armando viajar al tiempo que conocemos al país de esos años, pasando a una extraña escena con la policía revisando una pierna que apareció en el estomago de un tiburón, y en la que presenta mucho interés las autoridades.
Luego de esto conocemos a la ingobernable doña Sebastiana (Tania Maria, deslumbrante), una encargada de una vecindad, que presenta a Armando a todos, al tiempo que actúa de forma criptica con él, así que esta señora que rescato a un chico noble que "no era el tipo de hombre que su papa y tío deseaban", y que mantiene a una gata de dos caras será una parte crucial mas adelante, así pasamos de escenas intimas donde conocemos mas de Armando demostrando una vez más la maestría de la música y el soundtrack, algo que forma parte del alma de la cinta, a su hijo junto a su pesadilla/obsesión que da nombre a este capitulo, y muestra el amor cinéfilo del director, que va mucho mas allá de apuntes o referencias, ya que deja claro que el cine forma parte integra de la vida, por los sueños, deseos, pesadillas, los lugares que nos hace vivir y revivir, y como este se enlaza con la realidad, para bien y para mal.
Hasta llegar a la historia de una par de matones de curiosa historia, que son contratados por un empresario ricachón que trabaja con el sistema, tan malo que no solo no se tienta el corazón ante nada, sino que necesita demostrar su poder sobre los demás, al tiempo que su riqueza le permite pasar por encima de todos, aunque sea tan idiota como su hijo. El director separa todo en tres capítulos, el segundo presenta el servicio de documentos de identificación, que son parte crucial en la idea principal de la historia, las digresiones se van acumulando, por aquí la historia de como el poder del dinero, el valor de acuerdo al capitalismo, causa que una ricachona sea la victima aunque su criada sea la que perdió un hijo, algún momento sexoso por aquí y por allá, otro romántico, una pesadilla que se cierne sobre el protagonista, la historia de los sicarios muy cercanos a la policía que lo persiguen, estos en sus pintorescos episodios con todo y protagonista acompañando.
Los momentos de espionaje clásico, otros de acción, horror cómico con esa pierna peluda que anda atacando incautos de poca moral, y hasta pura fantasía, para dar paso a esa acción violenta que parece provenir de un giallo, y créditos setenteros, todo esto suena demasiado caótico, y en cierta manera lo es, pero esto no es malo, ni siquiera una característica, sino una virtud, logrando que este compendio de estampas que nos regala el presidente sean no solamente formidables, sino parte intrínseca de un todo, en una narrativa fascinante que funciona en muchas capas, y de nueva cuenta retoma ese pensamiento de Kleber Mendonca Filho que lleno la también maravillosa "Aquarius", con todo y critica al capitalismo, el poder de los lugares y como son nuestras casas y cosas son una extensión de nosotros mismos, y de manera maravillosa, enlaza tres tiempos distintos, el presente de 1977, el pasado de unos antes en esa encabronante crónica de como el poder puede aplastar todo lo demás, y ese futuro/presente que compartimos con Flavia (Laura Lufesi) que se enlaza de otra manera con la meta principal de Armando, el amor de poder salvar a su hijo, en tanto Flavia descubre y muestra su historia como otra muestra de amor, una información necesaria para poder dejar de tener pesadillas sobre ese pasado, como tenia ese pobre chiquillo antes de ver a un terrible "Tiburón".
Calificación: Genial


















































