Tuvieron que pasar veinte años para que la saga fuera retomada, y esta vez más a la segura con una secuela que apuesta por exactamente lo mismo que la original e inigualable "Predator", un grupo de mercenarios que son cazados por - y aquí viene el cambio - no uno sino varios depredadores, en especifico tres de ellos, que además son otra clase de especie/raza de depredador, más grandes y fuertes, aunque por lo visto en esta película no más inteligentes ya que parecen solo dedicarse a cazar a lo loco, sin estrategias ni trampas, solo perseguir y atacar porque se saben más grandes, fuertes y con mejor armamento. Todo empieza de buena manera con múltiples llegados a una región selvática, caen paracaídas y más de alguno no logra salvarse, el único momento realmente pícaro de la cinta.
Royce (Adrien Brody) es un mercenario que solo quiere sobrevivir, sin importar como, a él se unen casi que a la fuerza la sensata Isabelle (nada menos que Alice Braga), el narcotraficante Cuchillo (Danny Trejo con apología a su personaje más famoso), el bonachón Nikolai (Oleg Taktarov), el yakuza (Louis Ozawa), el guerrillero Mombasa (Mahershala Ali), el presidiario condenado a pena de muerte Stans (Walton Goggins) y el medico Edwin (Topher Grace) que parece estar fuera de la norma, ya que todos los demás como queda claro rápidamente, son expertos combatientes y asesinos, ya sea que vayan por su cuenta, para alguna mafia, por gusto o sea por chamba, ellos mismos se dan cuenta de que son los propios depredadores de nuestro mundo, y justo por ello fueron elegidos.
Es una idea interesante, una con la que la saga ya había jugado, después de todo desde la primer "Depredador" ("Predator") queda claro que los mercenarios gringos llegaron a cazar con su supremacía militar a los guerrilleros latinos, para que después les aplicaran la misma, o en su secuela "Depredador 2" ("Predator 2") que de igual manera las pandillas son cazadas por andar echándose media ciudad, lo mismo para la policía y hasta esos ciudadanos justicieros que a la primera de cambio sacan una pistola, porque si, porque pueden y quieren, es decir, a todos lo que ejercían la fuerza se les regresaba el karma de modo intergaláctico, y en esta los depredadores de la tierra son ahora la presa de unos tipos que les regresan el mal que causan, aunque no por hacer justicia ni moral, sino porque son iguales.
Por desgracia aquí sea acaba lo interesante, porque cuando comienza la acción se empiezan a ver muchos despropósitos, los atacan los perros de los depredadores - una aportación al lore - sin que entendamos ni papa, ya que algunos mueren de una bala y otros aguantan municiones pesadas completas, cuando llegan los depredadores que tienen a uno de los originales secuestrado el protagonista cae aun peor que antes, y llegamos a un bache donde Laurence Fishburne se luce pero sin venir a cuento, pudiera no existir y la historia seguiría idéntica, al final cuando todos van muriendo ya no importa lo que vemos, sabemos que el "medico" esconde algo y lo revela en el momento que menos le conviene.
Es todo muy raro, el yakuza resulta ser ético y con muere con orgullo en una pelea tontísima para mostrar al depredador más inepto de todos, por lo menos al otro lo hicieron explotar, los otros sirven para mostrar gore, y bueno, ese final ridículo es de pena ajena, por lo menos siguen sin cambiar la existencia de las otras dos, aunque nadie haga puto caso de como el Butch de Arnold lidio con él, por fortuna los supervivientes no aparecieron en alguna secuela porque madre mia, que detestable grupo, el de los "buenos" aclaro. Aunque con todo y el bache pudiera verse, comiendo harta botana y viendo el celular cada tanto para los memes recientes.
Calificación: Deficiente




















































