Durante la parte final del más reciente filme de Chan-wook Park. el protagonista Man-Su (Lee Byung-hun, sobresaliente) es cuestionado sobre si le molesta trabajar sin personas, en una fabrica automatizada, "no estas obligado a aceptar" le sueltan sus sonrientes dirigentes capitalistas, pero él contesta que esta bien, no puede oponerse al progreso de la tecnología, es justo en este momento quecasi solté lagrimas al tiempo que me sentía completamente derrotado, porque este es el final de la transformación de nuestro protagonista, el descenso total a los infiernos, ya que desaparece por completo el preocupado hombre que luchaba por los demás que conocemos al inicio, cuando casi casi quiere hacer un sindicato para proteger a sus compañeros de trabajo, debido a que una empresa gringa acaba de comprar el negocio de papel donde trabajan, tomando la decisión inicial de despedir el 20% de la nomina, y da paso a un tipo capitalista que se preocupa por él, y solo por él, bueno... por él y por los suyos, como buen proveedor que es.
El director ha filmado una cinta fatalista y perversa, que critica el sistema actual en el que vivimos, una critica desatada al capitalismo, donde para poder sobresalir, mejor dicho, para sobrevivir, tenemos que pasar por encima de todos los demás, los que nos estorban, los que pueden arrebatarnos las oportunidades, los que podrían ganarnos, convirtiéndonos en una especie de perros galgos preocupados de forma perpetua por la liebre, sin que nos importe un bledo si para ello los demás perros deben quedar en el camino. Con lo escrito, podría parecer que estamos ante una cinta dramática y seria, pero es todo lo contrario, el director nos regala una historia repleta de un humor negrísimo, que coquetea con la sátira desatada en muchos momentos, pero que maneja tantos tonos que incluso es complicado describirlo, de forma simplificada se puede decir que estamos ante una tragicomedia donde el tono esta lleno de vaivenes que oscilan sin decidirse por uno de ellos.
Y esta era la manera más inteligente de contar esto ¿Cómo podría mostrarse de otra manera siendo la premisa tan oscura? Al iniciar vemos a Man-Su vivir - y presumirnos - su vida perfecta, tiene una esposa preciosa que lo ama (Son Ye-jin, muy bien), un hijo adolescente rebelde que a pesar de lo que diga es feliz, y una niña pequeña con alguna capacidad diferente, y una capacidad extraordinaria para tocar el violonchelo, dos perros hermosos y juguetones, una hermosa casa espaciosa, un bello jardín, y hasta un invernadero, el tipo no puede ser más feliz, esto se nota en la fotografía luminosa, casi dorada que nos muestra el director, su vida es "exitosa", lo ha logrado todo, de hecho la empresa para la que ha laborado 25 años le ha regalado una costosa anguila en agradecimiento por su arduo trabajo, al día siguiente Man-Su trata de defender a los obreros de los que es jefe, pero bateado de inmediato por los nuevos dueños, ya que bajar la nomina es "la única opción".
Por desgracia para Man-Su la anguila era literalmente lo que decía el texto, un agradecimiento por los años arrancados, antes de pegarle una patada y dejarlo en la calle, a partir de este momento vemos el declive de nuestro protagonista, primero el del orgullo, el amor propio, con todo y esas sesiones de auto-convencimiento junto a muchos desempleados más, con frases tan trilladas como el que no son culpables de perder el empleo, o que su familia los apoyaran, después el financiero, sin poder afrontar los gastos comunes, y llegar al grado de perder la casa que perdió su padre y había recuperado con tanto esfuerzo, el moral cuando toma una decisión de la que se convence es "la única opción", es decir, "acabar" literalmente con la competencia, y finalmente la espiritual, donde todo lo que creía y por lo que vivía se desdibuja en la muerte de su propio yo, de su propia alma.
Man-Su intenta lo que puede, trabaja en lo que puede, y no deja de luchar asistiendo a cuantas entrevistas puede, aun a costa del trabajo actual, pero todo parece salirle mal, con su esposa empujándolo con frases optimistas, que recaen aun más pesadas en él por la presión extra que significa, una confianza que no puede traicionar, y es aquí donde se toca otro tema crucial para la trama, al que regresare después, cuando Man-Su se da cuenta que no importa que haga, no puede obtener el trabajo una peligrosa idea cruza por su mente, matar a la persona que tiene el puesto que desea, pero se da cuenta de inmediato que no es tan sencillo, después de todo lo lógico seria reemplazarlo por el postulante más capaz, por lo que decide acabar con todos los que posiblemente sean más aptos para el empleo, antes de ir por el pez mayor. Esto filmado de forma excelsa por el director, que tiene transiciones majestuosas, un manejo del encuadro maravilloso, y demás imaginerías como superposiciones que son perfectas en la narrativa de la trama, sin duda Chan-wook es un maestro.
Es así que Man-Su comienza una estrategia nefasta por parte del protagonista, que esta obligado a acabar con cada uno de sus oponentes/contrincantes, ya que es la "única opción" si quiere tener éxito, o por lo menos mantener la vida que tenia, es cuando esta cinta se convierte en una desquiciada locura, con nuestro protagonista investigando, acechando, y planeando los asesinatos, pero el tono oscuro se compensa con la forma de afrontarlo, ya que Man-Su no es un asesino despiadado, sino un hombre bueno llevado al extremo, completamente convencido de asesinar, pero realizándolo con una torpeza hilarante, que tiene su más alto punto, en esa escena magistral donde para perpetuar el primer asesinato acorrala a su victima en un cuarto sonorizado con "Red Dragonfly" sonando a tope, y el tipo pensando que es el amante de la mujer, en tanto esta lo ataca causando un desmadre de proporciones épicas.
Esta misma torpeza se sigue repitiendo, pero cada vez menos notoria, esto debido al significado de lo que hace Man-Su, ya que vemos que se entiende de forma perfecta con estos desempleados con los que comparte profesión y devoción a un arte, al grado de querer impedir que uno de ellos salga herido sentimentalmente, y compartiendo momentos valiosos junto a ellos, pero sin poder evitar matarlos porque afectan de manera indirecta su vida, al final, cada vez que Man-Su asesina destruye una parte de si mismo, por ello al final todo a mutado en tonos oscuros y gélidos, ya nada queda de ese mundo en el que antes habitaba, un hombre empujado por el sistema hasta que "no tiene otra opción", un mantra que repiten una y otra vez los personajes de la cinta, donde además del obvio ataque al capitalismo se nos dice algo más, con esa presión que Man-Su tomaba de su familia, de la esposa que le apoyaba, del hijo que se alejaba y del que le recordaban no era suyo, de la hija que no podría vivir por si misma sin su empujón, de los suegros que lo miraban con desdén, un hombre que no provee, no es un hombre, por lo menos así parece ser en esa Corea del Sur capitalista, y es exactamente lo mismo en este México igual de capitalista, dejando claro que el monstruo es el sistema, que nos obliga a ser monstruos con tal, ya no de tener éxito, ni de sobrevivir, sino algo peor, ser monstruos para salvar a los seres que amamos, como el desgraciado Man-Su con la presión extra de su niña, no se puede ser mas desesperanzador que esto, o eso pensaba hasta que vi ese final con la IA como principal amenaza, al final no tenemos salvación, cuando mucho podemos alargar nuestra agonía.
Calificación: Excelente

















































