Escribí en la reseña de la primer película "Mortal Kombat" que el problema más grande que tenia era un protagonista insípido que no interesaba a nadie, y que ni siquiera formaba parte del canon, esto sumado a la historia donde Cole Young (Lewis Tan) se presentaba como el elegido para salvar el mundo hacían que todo fuera tancliché que la trama nos pasara de noche, lo único rescatable eran los emblemas de la franquicia, Scorpion (Hiroyuki Sanada) y Sub Zero (Joe Taslim), y el respeto por no modificar los diseños de los personajes el juego, en esta segunda parte la trama sigue haciendo aguas por todos lados, y con una trama principal de venganza que no termina de interesar como supongo que los creadores pensaban, pero las nuevas incursiones de personajes son lo que salva todo el asunto, especialmente un Johnny Cage (Karl Urban divirtiéndose de lo lindo).
En el prologo vemos a Shao Khan (Martyn Ford con físico imponente) ganar por decima vez el torneo y apoderarse de Edenia, haciéndose de paso padrastro de Kitana, años después vemos a Kitana (Adeline Rudolph) como luchadora experta junto a su guardiana y mejor amiga Jade (Tati Gabrielle), se nota que la chica guarda rencor por la muerte de su padre, y como tienen a su pueblo como esclavo, aunque extrañamente nadie parece darse cuenta de ello, en la tierra los elegidos siguen preparándose para el torneo ya que son ellos los que están en peligro de perderlo todo, les falta uno así que van por Johnny Cage, un héroe de acción de los ochenta/noventa que hacia películas prácticamente serie B, de hecho la escena de la parodia funciona, así como su vida como estrella en decadencia, aun así el cínico y acido Cage no quiere participar pero se vera llevado obligado para solo hacer el ridículo.
Después de esto vemos como Cage poco a poco ira cambiando, hasta comprometerse y ser el héroe fanfarrón e irónico que parece salir de sus películas, es decir, literalmente lo devoro el personaje, y que bueno, ya que el humor acido de Cage, así como su fanfarronería cómica es lo mejor de la cinta, esos momentos de humor, buscados y a veces sin intención, hacen que todo sea mucho más ameno, ya que la historia principal solo es una excusa para los chingazos, y las peleas, aunque mejoran bastante con respecto a la vez anterior, con más violencia, más entretenidas y mejores finales, siguen teniendo problemas de edición, con muchos cortes, y demasiados cambios de tomas, pero como ya apunte, son una gran mejora comparando con lo terrible que eran los anteriores, por lo que en todas ellas uno se entretiene y hasta puede llegar a emocionarse.
La primer pelea con Cage y Kitana no es buena, la segunda con Sonya (Jessica McNamee) mejora pero solo hasta ahí, Shao Khan contra Cole es una sangrienta que nos pone la problemática sobre la mesa, y que hace muchos guiños al videojuego, Jax (Mehcad Brooks) contra Jade es cumplidora, en tanto que Liu Kang (Ludi Lin) y Kung Lao (Max Huang) nos regalan la mejor pelea de la película, Kang repite con otra buena pelea contra el villano principal, pero el problema es que vemos estas peleas como algo cualquiera, no se les da importancia, incluso si uno de ellos muere, es como el meme de si bueno quien tiene hambre, y eso irremediablemente afecta al espectador que nota que solo son como check list para los fanáticos, peor aun con ese conveniente cierre donde brincamos de pelea en pelea sin lograr emocionar con ninguna, pero mentiría si dijera que no me entretuve, me reí, y hasta disfrute con la comedia ligera de Cage contra Baraka (CJ Bloomfield) en esa pelea saqueada de película china del siglo pasado.
Calificación: Aceptable











































