A todas luces "Las Tías" luce como un encargo que salió mal, en primera porque no parece algo apegado a lo que su director colombiano hace regularmente, en segundo lugar, este guion tan genérico y simple esta realizado a seis manos, y finalmente, porque parece existir únicamente como vehículo de lucimiento de su protagonista Ximena Sariñana y de paso poner en el mapa a la pequeña actriz Camila Núñez, y aunque la realidad es que no lo hacen del todo mal, están lejos de tener el carisma y talento para soportar una historia tan soporífera a pesar de que no llegue a la hora y media de duración. Al iniciar vemos sangre y unas muertitas al tiempo que escuchamos el buzón de Mariana (Sariñana) una de sus tías le ruega que regrese, no las abandone y que la necesitan.
Tiempo después vemos a Mariana llegar con su hija autista Lola (Nuñez) que esta al grado de no comunicarse, se regreso a México en ese caserón porque se lo recomendó su especialista Manuel (Roberto Quijano), con quien además tiene un tórrido romance aunque sigue casada con el sangrón ricachón Ernesto (Diego Klein), por supuesto, en cuanto llegan empiezan a pasar cosas raras, sueños, ruidos, susurros, cosas que se mueven solas, apariciones y Lola hablando como si fuera política en campaña, todo esto hace que Mariana sospeche que algo no esta bien - ¿a poco? - más aun cuando su parlanchina hija se niegue a hablar frente a su ¿psicólogo? y su padre. Hay que decirlo como lo que es, estamos ante una convencional película de terror que por los efectos y el ritmo se siente fuera de época, como si estuviera atrapada en principios de los dos mil.
Desde el inicio uno sabe como van a ir las cosas, sabemos que el lugar esta embrujado, que Mariana carga con la culpa de dejar solas a sus tías, que la niña hablara, y hasta que los dos supuestos espíritus vengativos quieren justicia, vamos que desde la parte inicial del filme cuando alguien nos aclara una información queda claro quien es el malo malote de verdad, por lo tanto no existe sorpresa alguna, ni novedad, ni una espera por desvelar algún misterio, pero aun con eso podría entregarse algo decente, cosa que no se logra porque el director no esta habituado al horror, se nota, nunca logra dar con el ambiente necesario, la producción queda por debajo de lo requería, y los actores no dan el ancho en su mayoría.
Varias veces entregan actuaciones de telenovela, algo que no es raro tomando en cuenta su experiencia, pero en un producto de estas características, gritar, manotear, declamar, pelar los ojos y querer bronca con todos se siente irreal, no es el lugar ni el proyecto para que se actúe como si la los hubieran engañado con el hermano después de perder la memoria y descubrir que es prima lejana, además aunque Sariñana es lo más rescatable es raro que opte por parecer tan descuidada, no por el maquillaje sino por los atuendos, lo que destruye el eye candy tan necesario en un producto de esta naturaleza, terror simplista para adolescentes y jóvenes adultos que no busquen asustarse mucho y complicarse menos.
Calificación: No Vale la Pena










































