"PSICOPATA: EL ASESINO DEL CONEJO BLANCO" ("PSICOPATA: EL ASESINO DEL CONEJO BLANCO", MEXICO, 2026) DE J. XAVIER VELASCO
Siempre se agradece el atrevimiento en las películas, ya sea por originalidad, por hacer algo arriesgado, o por trabajar en un genero que no es usual en un país, como en este caso que se opta por un thriller, un genero casi inexistente en el país, pero que aun así ha tenido buenos exponentes como la olvidada "Bajo la Sal", el problema es que el escritor Fernando Barreda Luna y el director Velasco ambicionaron tanto y metieron tantas cosas en la licuadora que uno nunca esta seguro de que es lo que esta viendo ¿un thriller de asesino serial con investigación policiaca? ¿una cinta de terror donde solo somos testigos de los actos del asesino? ¿un estudio de personaje sobre la policía con identidad múltiple? ¿un drama del policía que no se retira por un pasado traumático?
El problema es que es todo esto y al mismo tiempo no es ninguna de ellas, en la poca más de hora y media que dura el metraje se va dando trompicones entre una trama y la otra, no solo sin desarrollar ninguna, sino sin siquiera arrancarlas, al final personalmente quedo con la sensación de que fue un vehículo caro y fallido para Hoze Meléndez que intenta lucirse en su personaje del psicópata del titulo, pero que se pasa de rosca con su Ariel al grado de que a uno se le hace increíble que no lo agarren por lo violento, descuidado y exagerado que es en su forma de actuar, y para darle un protagónico a Adriana Llabres haciendo ¡seis personajes! aunque nunca nos enteramos de cuantos vemos realmente, por mi parte note dos que si se diferencian, eso si, la chica se baña y podemos apreciar la silueta por el cristal, quizá para ello la contrataron.
Todo empieza con el secuestro de una chica en un estacionamiento, para luego ver rápidamente su tortura y muerte, el asesino del titulo deja un origami de conejo blanco en el lugar del crimen, además de que tortura desde antes a sus victimas dejándoselos antes de capturarlas, el tipo las rapa y les pone el pelo a unas muñecas barbie, a cargo de la investigación están Eder (Andres Almeida) y Nora (Adriana Llabres), él con el trauma de conciencia de que secuestraron a su hermana cuando era un niño y una enfermedad terminal, ella con un pasado tortuoso donde la violaba su padre quien mato a su madre, por lo que desarrollo seis personalidades, y nada de esto anotado afecta en nada al desarrollo de la trama, en si solo hace que sean más lentos en su proceder que además no tiene una línea de investigación interesante.
Tampoco tiene importancia el modus operandi del asesino, que igual secuestra muchachas como mata a su madrastra, se graba matando perros a martillazos y acuchilla en el super de la esquina a una chica, al final sin investigación todo se basa en las andanzas del asesino, que da rienda suelta a todo el gore y violencia que se pueda, en una historia sórdida pero sin carnita de trama a la que agarrarse, un intento fallido de thriller nacional que no entiende los engranes del genero y confunde confusión con complejidad, violencia grafica con ambientación tensa y villano a temer con un exagerado gritón que parece salido el más común de los villanos de película de terror con cuchillo en ristre, dentro de una mala dirección, lastima.
Calificación: Deficiente











































