Esta película alimenticia de Macdonald es un completo desastre, una trama sin sentido, una historia sin pies ni patas, un guión con diálogos de risa loca, y lo peor, personajes tan malos que avergüenza verlos, uno literalmente se tapa la cara ante el despropósito de todo el asunto, sumado a un apartado técnico apenas cumplidor incluso en la dirección, y a unas actuaciones malísimas que dejan aun más en evidencia las limitaciones de Gal Gadot en cámara, ya que a diferencia de la mayoría de las películas que he visto de ella, aquí esta la mayor parte del tiempo en pantalla, sola, y con planos cerrados durante largo rato, lo que hace que notemos todas las carencias de la actriz, pareciera que hubieran hecho este filme específicamente para sacar más contenido para memes.
De otra forma no se entiende como la contratan para un thriller telefónico, en este subgénero que el protagonista tenga un amplio rango y talentoso es vital, es lo que sostiene la película, y es que partimos desde la premisa de la historia, alguien secuestro al hijo de una exitosa abogada (que entiendo es corrupta también) y ahora Gadot debe mostrarse como una madre preocupada y desesperada, en lugar de eso tenemos su típica cara de poker, a la que intenta poner algún ceño fruncido como si estuviera estreñida en la taza de baño haciendo fuerzas, mientras llama a su hijo con un tono de voz más parecido al de un alumno aburrido y harto leyendo en clase de lectura y comprensión que una persona real.
Es inaudito lo mala que es, es que, parece que no entiende ni las tonalidades de la voz, es como si fuera un robot sin emociones, supongo que los problemas de entonación vienen de que el ingles no es su lengua natal pero, es que es ridículo que no pueda mostrar nada, esta falta de talento es cada vez más notoria, quedando demostrado que solo podía hacer de Mujer Maravilla debido a la parafernalia que la acompañaba, al co-protagonista y a que era un rol prácticamente solo de acción, cuando tiene que demostrar algo que no sea confianza o felicidad de pasarela queda muy retratada, si no fuera judía y sionista creo que ya nadie la contrataría, tampoco ayuda que su personaje este tan mal escrito, a un nivel caricatura.
Maia (Gadot) es una exitosa abogada que esta a punto de hundir a un delincuente gracias a la declaración de un trabajador de este, pero se va a correr y deja que su niño se vaya media cuadra solo, le llaman para decirle que si quiere que viva debe matar al testigo, a partir de aquí lo que vemos es estupidez tras estupidez, le dicen que no rompa las reglas o vera, y lo hace decenas de veces sin consecuencias, el tipo puede ver lo que hace aunque luego vemos que solo mira el punto GPS, Maia hace idioteces a cada segundo, corre más rápido que un metro, se tira de un puente a un barco y sigue corriendo, la policía la persigue y son tan imbéciles que no pueden con ella, y el final es una ofensa a la inteligencia humana, una estupidez tramposa de proporciones inmensas que se coló en los peores finales vistos en mi vida, y con un malo maloso que baja aun más su inteligencia para que todo cuele, evitarla a toda costa.
Calificación: De lo Peor del Año




















































