Cuando inicia la cuarta - y se supone ultima - entrega sobre el invencible asesino John Wick (Keanu Reeves) me sentí un poco perdido, es cierto, se agradece ese inicio que entra a la acción de lleno, poniendo la emoción necesaria para después hacer un guiño al cine de Lean cuando vemos a Wick en el desierto persiguiendo a caballo a unos pobres diablos para llegar con el regente, peroes aquí donde me confundo, ya que la anterior culmino con un poderoso cliffhanger con Wick traicionado y derrotado, iracundo en busca de venganza, por lo que uno espero por cuatro años a que Jardani Jovanovich regresara para vengarse del regente, los lideres de la alta mesa y el mismo Winston (Ian McShane), vamos que hasta de la adjudicadora (Asia Kate Dillon) que era la villana principal en la tercera entrega "John Wick 3: Parabellum", pero no, en lugar de eso nos avientan de golpe que los regentes pueden ser asesinados como si nada, que de todas formas van a poner a otros, que la alta mesa no puede ser destruida, la adjudicadora no existe, y el enojo de Wick con Winston se le paso durante la recuperación.
En pocas palabras, ese encabronado "yeah" final quedo en nada, en lugar de eso se prefiere iniciar otra trama donde se deja claro que Wick no puede matar a todos como tanto alego y prometió desde la segunda entrega "Otro Día para Matar" "John Wick 2", por lo que ahora todo va sobre salirse de esa vida, claro, uno espera desde siempre que esa es la meta final, pero no de esta manera, se siente como una traición a lo construido, como si de un plumazo borraran todo para poder seguir ordeñando la vaca con los spin-off prometidos, así que no se animaron a destruir ese mundo, por lo menos eso aparenta esta entrega, por lo que ahora Wick debe enfrentarse al sádico y pedante Marqués de Gramont (Bill Skarsgård) a quien le fue otorgada libertad total por parte de la mesa para arreglar todo el asunto, por lo que después de darle en la madre a Winston saca de la jubilación al asesino ciego Caine (Donnie Yen) y contrata a un hábil rastreador (Shamier Anderson) con carismática compañera perrita.
Aquí llega el otro problema de la película, los choros mareadores que no parecen terminar nunca, así los tipos hablan y conversan y explican y repiten todas las reglas y rituales de su mundo para que lo tengamos claro, y el como Wick los afecta a todos ellos, pero todo se toma demasiado en serio, como si estuviéramos en otro tipo de saga, no la que dio comienzo en "Un Dia para Morir" ("John Wick") con la venganza de un asesino al que mataron su perrito y le robaron su carro, se que es más profundo que eso pero el guiño y la socarronería estaban en la trama, eso se ha perdido, existe demasiada seriedad en todo el asunto, y uno nunca puede tomárselo en serio porque por más líneas profundas que tiren vemos a John Wick caer varias veces de alturas imposibles y salir ileso, es decir, nosotros ya compramos la fantasía, no tienen porque intentar darle una complejidad que estorba.
Fuera de esto la cinta es impresionante, las escenas de acción son fascinantes, cada coreografía es notable y se ejecuta de la mejor manera posible, se agradecen los guiños en dirección a otros géneros y cintas, la fotografía es exquisita al jugar con los colores y tomas inventivas, la edición es exacta, el sonido y música acompañan de la mejor manera, y los efectos especiales no desmerecen, además de que tiene un reparto estupendo con Hiroyuki Sanada sumándose a los mencionados, todo esto con una acción que literalmente te deja boquiabierto y que nunca renuncia al humor, sobre todo por parte de un carismático Yen y un desatado Scott Adkins como un mafioso gordiflón que tira buenas patada. Sumado a que el villano me parece fascinante fuera de su verborrea porque representa algo vital en ese mundo - y en este -, un bueno para nada con poder que siente que esta por encima de todos pero que tener que demostrar la más mínima capacidad queda retratado como lo que es, un inútil pomposo.
Sumado a que uno queda fascinado con el ataque al continental de Osaka y las hilarantes peleas con flechas, con ese enfrentamiento desquiciado en un loco antro en Berlín con varias caídas, con la magnifica persecución en el Arco del Triunfo con todo y perro haciendo parkour, la batalla en ese edificio con todos los parisinos a la caza que da paso a esa imaginativa secuencia sin corte en plano cenital que sigue a Wick cual si fuera un videojuego con las balas de fuego iluminando todo mientras vemos el desmadre desde arriba, la desternillante subida (y caída) en las escaleras, y con ese astuto duelo final, ante eso, la acción desmedida y pasada de rosca ejecutada de manera perfecta, uno no puede poner peros, en eso la cinta cumple a cabalidad, y eleva el listón de las acrobacias en el cine de acción al filmarlo de manera excelente, con eso le basta para que la despedida de Wick sea una cinta que aunque no este a la altura de las anteriores, sea una delicia para los amantes de la acción como quien esto escribe.
Calificación: Bastante Bien





