28/1/25

Cinecritica: Estacion Fantasma

"ESTACION FANTASMA" ("OGSUYEOG GWISIN", COREA DEL SUR, 2022) DE JEONG YONG-KI
Un hombre camina extrañamente por unas vías abandonadas, parece buscar algo pero de repente se nota completamente desorientado, el joven trabajador U-won (Kim Jae-hyun) sale volando por orden de su jefe a investigar que sucede llegando a tiempo para ver el terrible accidente, pero notando algo adicional, que se miraba alguien más por el lugar, un pequeño niño el cual no tiene lógica de estar ahí, en una plática con su amiga y reportera Na-young (Kim Bo-ra) le cuenta el suceso, y como esta se encuentra a punto de perder su empleo en una revista digital de chismes y notas amarillistas decide darle seguimiento al asunto, más aún porque un tipo la demando al tomarle fotos y presentarla como chica del verano, por lo que con una gran demanda insorteable y su ojefa (Kim Soo-jin) encima de ella esto podría ser su única salida para poder seguir su vida, algo que resulta bastante sencillo ya que la investigación saca a la luz muchos sucesos raros que ocurren en la estación, además de que las personas inmiscuidas han vivido situaciones extrañas.

Ya sea el embalsamador que jura que su familia tiene sangre chaman y que le confiesa que tienen muchos años pasando desastres en ese lugar, además de repetirse ciertas marcas de aruñones en las victimas que no tiene que ver con la forma de morir, además de entrevistar nada menos que al fantasma del conductor que acababa de suicidar unas horas antes, como los artículos que realiza sobre el tema la están rompiendo en internet - ¡con más de un millón de clips! - como le dice alegremente su jefe directo, sigue adelante con este tema, aunque está claro que mientras más rebusque más embarrada quedara. Esta en líneas generales es la historia de esta película de terror asiático que bebe muchísimo del terror japones -"Ringu", "Ju-On" - de los noventa, aunque sea una película coreana de los dos mil veinte, como en aquellas tenemos una historia de fantasmas vengativos que sale a la luz al investigarla y descubrir un macabro pasado, y como en aquellas no existe una manera sencilla de solucionarlo, pero si una de escapas de la maldición.

Es algo que ya hemos visto antes, de mejor manera, pero aun así cumple su función de pegar unos sustos durante el metraje, todos ellos jump scares resultones que están bien construidos, y que aunque parecen reiterativos logran entregarlos de maneras distintas, en cuanto a la historia lo dicho, ya se ha visto mucho y no es especialmente lograda, además de que su ritmo, sobre todo al inicio, peca de una aceleración que distrae, de tal forma que los primeros minutos uno se siente perdido y confundido, que si la muerte de ejemplo, la vida de la prota, el detonante del asunto, las vivencias de los trabajadores, pero cuando se tranquiliza uno puede embonar lo visto, sin que esto sea tan interesante como se podría suponer, al final son fantasmas vengativos de niños con un maquillaje bien hecho y una subida de volumen cuando aparecen las manitas, sus rostros terroríficos y los ojos fantasmales.

Al final no termine interesado en ese tema, pero si en la historia de la periodista acosada y amenazada laboralmente para poder seguir en la chamba, con todo y robo de su trabajo y despido injustificado, así que viéndolo de esta manera, como una muestra del terror cotidiano por la presión del trabajo y lo que hacemos para mantenerlo, resulta más atractivo, aunque tampoco se termine de explotar, eso si, por lo menos la idea de como pasar la maldición aunque bobalicona da más juego para que los personajes sean más ojetes entre ellos, sea una amistad, un posible romance o una revanchista venganza laboral.

Calificación: Mediocre

27/1/25

Cinecritica: Emilia Pérez

"EMILIA PEREZ" ("IDEM", FRANCIA - MEXICO - BELGICA, 2024) DE JACQUES AUDIARD
Después de toda la polémica que ha desatado la película en México y algunos otros lugares hispanohablantes, y con sus trece nominaciones a los oscares de este año, resulta casi imposible no hablar de ella, porque para bien, o para mal, ya dejo huella en este país, por un lado la mayoría sintiendo esto como un insulto en tanto que otros la defienden con uñas y dientes alegando que a los que le no les gusta... pues simplemente no le saben por ignorantes, y para bien, porque al parecer va a causar que el engaño que es la garantía de cinépolis se convierta en una real, desde esta humilde butaca, que bueno que por fin se le haga justicia al respetable, en cuanto a lo controversial de la película existen infinidad de quejas y discusiones, que si hablan un español mordido, que no se les entiende, que no tienen acento mexicano, que no usan actores ni actrices mexicanos, que no se filmó en México, que no saben cantar, que vanagloria al narcotráfico, que nos pinta con estereotipos, que es ofensivo, o que es un panfleto woke, y aunque todo esto es cierto, me parece que tiene males todavía más grandes que la hacen una cinta horrenda en el peor sentido de la palabra.

Ya desde que inicia el director enseña el cobre, no le interesa mostrar un México realista ni verosímil, simplemente va a usar el país como herramienta para presentar lo que realmente quiere, que no es otra cosa que la "historia" de un hombre, el sufrido Manitas del Monte, un violento y poderoso narcotraficante mexicano que en realidad solo quiere ser mujer, es decir, convertirse en la Emilia Pérez (Karla Sofia Gascón actuando terriblemente y sin preocuparse por su marcado acento español) del título, así que todo lo demás, la historia alrededor, le vale tres cacahuates, y si tiene que retratar a los mexicanos como pueblerinos ignorantes, ensalzar el narcotráfico, y burlarse de los desaparecidos, pues que así sea, ya que de eso no va la historia, pero es aquí donde el director comete un error capital, el francés viene de un país que se vanagloria de ser la cuna de la libertad y el respeto a las culturas, y hollywood enseña sus verdaderas intenciones, un movimiento progresista donde solo le interesa quedar bien para hacer más negocio, lo que menos le importa es representar y apreciar las demás culturas.

Dicho esto, que es una muestra más del capitalismo y la búsqueda del cochino dinero, idea que se esboza en más de una ocasión en el filme y que en líneas generales mide el valor de la persona por el dinero que tienen, lo demás es una bazofia, como anote antes, desde el inicio cuando vemos a unos mariachis con luces led y pasamos a una canción que dice - "lavadoras, estufas, microondas, se compran", sabemos de que va la cosa, casi de inmediato la dizque menospreciada mujer abogado que no ha puesto su despacho por prietita, Rita (Zoe Saldana, mal y requetemal) se queja de México en una puesta en escena horripilante, que busca siempre planos cercanos y amontonamiento de gente para engañar conque están pasando bailes, canciones que carecen de lirica y armonía, vamos que no tienen ni ritmo ni rimas, además de que las letras son directamente idiotas, y con actrices que no cantan sino que susurran, o de plano solo berrean, además de que los fondos siempre son negros, lo que da una sensación de claustrofobia y poco dinero que no se entienden.

La abogada recibe una llamada citándola en una esquina donde es raptada por Manitas, quien le pide que busque médico para cambiarle el sexo, simula su muerte y la mujer Jessi (Selena LA Lucecita quedando retratada cada vez que habla en español, siempre gritando y exagerando) es enviada a Suiza con sus hijos, cuatro años después Emilia localiza a Rita para que les traiga a su familia y de paso hacer una fundación - "La Lucecita" - nada menos que para buscar a los desaparecidos, y si lo que habíamos visto antes ya era ridículo, aburrido y desesperante; Manitas diciendo que la sociedad lo hizo malo, la abogada juzgando a todos pero siendo más corrupta, Jessi siendo una caricatura, lo que sigue es mil veces peor, ya que seguimos la misma tónica con la abogada que nunca desarrolla su historia, Jessi cada vez más ridícula con diálogos que dan pena ajena - 
“Hasta me duele la pinche vulva nomás de acordarme de ti”-, hay que recordar a Selena que solo usa la bandera latina para sacar provecho como todos esos seudolatinos que no saben hablar español, no conocen la cultura o de plano la odian.

Hasta que llegamos a Emilia convirtiéndose literalmente en una santa, cada vez con peor dirección, musicales más estúpidos, letras miseralistas, personajes maniqueístas y escenas que logran que uno o se ría de idiotez o de plano se encabrone con momentos como "hueles a coca cola light con limón y sudor", una escena de resurrección, las pésimas transiciones, las incongruencias del guion - no hay jurado en México, nadie va a una esquina porque lo cita un desconocido, para que necesita una abogada para su operación, ¿sigue siendo narco?- ese burlesco beso en la mano de la madre del desaparecido a su posible victimario, la escena en que juzgan a los demás cuando ellas son delincuentes, el reclamo al gobierno,  el que se hag
a "bueno" solo porque se volvió "mujer", el como se intenta idealizar su figura a pesar de lo que hizo y el como sigue comportándose, de hecho el director intenta hacernos estar de su lado en lugar del de su mujer con la custodia de los niños cuando se supone que solo es una tía lejana. 

Audiard no tiene idea de como escribir ni mostrar una historia de redención, es como si presentara a un golpeador que es santificado por curar las heridas que el mismo causo y decir que la agredida debe agradecerlo,  además esa historia de que hizo el bien porque unos de los desaparecidos era malo, para luego encamarse con la viuda de este, solo demuestra que para él solo son importantes los valores progresistas aunque escupa el dolor de toda una nación,  y esa mencionada beatificación - ¿o acaso una befa a la Virgen? - que no solo nos retrata como ignorantes fanáticos sino que se mofa de la violencia del narcotráfico y las millones de víctimas en este sangrante país, todo esto en una película que debe estar entre las peores de los últimos años, y no por su mensaje, sino por la deplorable realización y ejecución.

Calificación: De lo Peor del Año

24/1/25

Cinecritica: Anora

"ANORA" ("IDEM", ESTADOS UNIDOS, 2024) DE SEAN BAKER
Sean Baker se ha especializado en retratar personajes marginados buscando el elusivo juego americano, así que de nueva cuenta el director nos regala una historia donde una persona más falla en buscar lograr el sueño americano, o por lo menos su sueño americano, a estas alturas uno se pregunta si lo que en realidad nos quiere decir Baker es que con sus cintas es que el sueño americano no existe, que la verdad es que todo es una mentira, y que nadie sale del hoyo en el que estamos metidos, por más ganas que le echemos, por más esfuerzo que hagamos, por más cualidades y virtudes que tengamos, por más positivos que estemos, y por echados para adelante que seamos, justo como le ocurre a la voluntariosa, luchona, orgullosa, astuta y soñadora Anora (Mikey Madison, exultantemente perfecta) que vive un cuento de hadas típico del imaginario gringo pero que más pronto que tarde nota como su castillo de naipe se derrumba en una cínica y dolorosa versión inversa de la cenicienta que le recuerda a la chica que no se brinca de estrato así, por lo menos no en el inclemente mundo real.

Anora se pasea firme y simpática junto a sus clientes, como bailarina erótica es vital hacer que estos gasten dinero y de paso le compren servicios de bailes y privados, todo esto es mostrado con naturalidad por Baker que no escatima en mostrar cuerpos femeninos bailando y desnudos en primer plano, no rehúye al sexo ya que lo ve perfectamente normal, justo como su protagonista, es más, para Anora el sexo es su forma de trabajo, su moneda de cambio, la capacidad que tiene para ganar dinero, incluso la única forma que tiene de relacionarse con los demás, ella misma se ha convertido en un objeto, está consciente de ello pero no le importa, se muestra fuerte y feliz con esa vida, o por lo menos eso aparenta, a pesar de que la relación con su hermana esta quebrada y con sus padres es nula, durante una de las noches de trabajo su jefe la envía a atender a cierto millonario que está despilfarrando dinero, pero quiere alguien que hable ruso.

A pesar de las reticencias de Ani - como le gusta ser llamada - termina atendiendo a Ivan que en realidad se llama Vanya (Mark Eydelshteyn, excelente) de buena gana, no solo por los billetes que tira como confeti sino porque Anora por fin puede usar su pasado ruso para ganar dinero, Anora le da su número telefónico y ni tardo ni perezoso el chico la llama para tener relaciones sexuales, el chico se encapricha con ella y la llama un día sí y el otro también, no solo a tener sexo sino a las fiestas, a los viajes y los desmadres que tiene el junior junto a todos los mantenidos que le festejan todas y cada una de sus estupideces, casi de inmediato el tipo le pide que pase una semana con ella a cambio de quince mil dólares y apenas se acaba el tiempo estando en "Las Vegas" le pide matrimonio, lo que Anora se rehúsa a creer, pero el tipo le pone un anillo en el dedo, le suelta palabras de amor con facilidad y además le explica que así también el ganaría al obtener la ciudadanía norteamericana.

Todo es un sueño para Anora, la cenicienta - puticienta - que logro su sueño, de ser una marginada social, sin un cinco en el bolsillo, y obligada a vender su cuerpo para sobrevivir, ahora es la "esposa" de un multimillonario, el hijo de un poderoso magnate ruso que solo vive de pachanga en pachanga, pero cuando deja su trabajo una de las chicas que la odia le dice que le da dos semanas a su matrimonio, y aunque todas las demás la felicitan, es obvio que la vida no es tan sencilla por más que Anora intente engañarse a si misma, así que como profecía llegan tres achichincles de los padres de Vanya, el efusivo armenio Toros (Karren Karagulian) quien tuvo que abandonar un bautizo, el fornido vomitón Garnick (Vache Tovmasyan) y el estoico ruso Igor (Yuri Aleksándrovich Borísov, muy bien) con la orden de anular el matrimonio, el pusilánime Vanya sale huyendo en tanto Anora debe lidiar don este grupo de ineptos matones que en realidad no quieren hacerle daño a nadie.

Es aquí cuando la cinta da un giro, de una comedia romántica sexual a una comedia negra hilarante que no deja títere con cabeza y un ritmo alocado que se da el lujo de detenerse en escenas desternillantes como la del ataque a la casa donde tienen que lidiar y detener a Anora en una pelea que parece un baile extravagante de violencia que nos hace pasar de la carcajada a la indignación, después de todo están ejerciendo violencia en una pobre mujer, pero la forma de ser de Anora, lo violenta que es, los improperios que suelta, le dan otra dimensión a la escena, esta comedia violenta,
grosera y negrísima ya no se suelta jamás durante esa búsqueda de Vanya por todo New York que culmina de forma grotesca para dar paso a la llegada de los demonios, esos que todos temen, los padres ricachones del chamaco que no dudan en amedrentar, amenazar y minimizar a la "puta" con la que se casó su hijo, es ahí cuando Baker muestra todas sus cartas, en ese momento en que le amenazan no con ganarle la demanda sino destrozar su vida con todo y seres queridos, porque pueden, porque son ricos y poderosos, en tanto ella esta del otro lado del espectro y entiende dolorosamente - con la confesión cínica de Vanya - que nunca saldrá de ahí, por más que lo intente, por más que luche, por más que lo desee.

Para los millonarios solo somos juguetes, personas de usar y tirar nos dice Baker, y contra el sistema no se puede hacer nada, a no ser por supuesto, mantener el honor como lo hace Anora haciendo valer su nombre, es en estos últimos instantes cuando notamos que poco a poco el también guionista les ha dado profundidad y complejidad a los demás personajes, tanto que aunque uno conozca que hacen cosas malas en realidad son personas comunes, que necesitan el dinero, llegar a fin de mes, y aunque no logren sueños si tengan pequeñas metas y gustos que realizar, por más que por ello tengan que vender su dignidad a esos monstruos inhumanos en la cima del sistema, y aunque ello nos convierta en seres que desconocemos como descubre la solitaria y quebrada Anora en ese desolador final, cuando la chica descubre que solo conoce una forma de convivir con los demás, pero que solo desea lo mismo que todos, alguien que la respete y la ame, por lo mismo ese llanto es tan desgarrador, tanto que dan ganas de abrazarla.

Calificación: Muy Bien

23/1/25

Cinecritica: Mufasa: El Rey León

"MUFASA: EL REY LEON" ("MUFASA", ESTADOS UNIDOS - CANADA, 2024) DE BARRY JENKINS
Una de las principales quejas del remake "The Lion King" del 2019 era el diseño de sus personajes hiperrealistas, lo cual por supuesto causaba que no pudieran ser expresivos lo cual complicaba la inmersión, eso si, todos aplaudieron el hiperrealismo de los escenarios, en tanto en lo personal me parecían tan chillantes que me sacaban de la película, por lo visto escucharon las quejas ya que aunque se mantiene el estilo realista de la animación, los personajes son más caricaturescos, por lo menos en sus facciones, por lo que ahora si pueden realizar gestos que ayuden a las interpretaciones vocales, y al mismo tiempo se tiende más a la fantasía en la aventura, pasando por diversos panoramas naturales y con situaciones que son imposibles de pensar en un animal real, pero la realidad es que el principal fallo de aquella cinta remake era que no tenía alma, no tenía espíritu, todo el corazón que tiene la original "The Lion King" de 1994 se perdía en un producto hecho y diseñado únicamente para generar billetes.

Este sigue siendo el principal defecto en esta cinta, se nota que no es más que un engrane para forrar los bolsillos de los productores de Disney que son incapaces de mover un ápice sin tener seguro que se van a comprar mansiones y terrenos de millones de dolares, esta vez se nos cuenta la historia de como Mufasa (voz de Aaron Pierre) llego a ser rey, de paso contradiciendo la historia original, no solamente el tipo conoce a ciertos compañeros claves de adulto sino que aquí es un león cualquiera que llego a ser rey debido a sus cualidades, es decir, todo eso de que sus antepasados le hablaban y tenían que seguir los designios de su destino como sangre rey siempre no, pensándolo es obvio que la historia shakesperiana no encaja en los mensajes que ahora intenta dar Disney, por lo que se nos habla de como un don nadie llega a la cima, cual mensaje capitalista, pero narrado de forma mediocre y tramposa ya que Mufasa ni se esfuerza, es el pináculo de un Gary Stu cualquiera al que todo le sale bien por obra y gracia del guion.

Que además le concede características y virtudes que lo hacen perfecto, por lo que se siente lejano, aquí no hay desarrollo ni crecimiento como hubo en Simba, solo un tipo que se siente más que nunca destinado de antemano a cumplir un propósito y todo se le acomoda para ello, por otro lado tenemos la historia de Scar (voz de Kelvin Harrilson Jr.) que si es más interesante pero terriblemente contradictoria, primero se llama Taka pero todos sabemos quien es, el tipo primero es un santo capaz de sacrificarse por Mufasa a quien no conoce, luego es un cobarde, después un tipo buena onda algo inseguro, posteriormente un canalla traidor y finalmente el salvador que ayuda a Mufasa contra los enemigos que curiosamente son leones blancos que quieren destruir y conquistar - que no se note el apunte político y el ataque a Kimba -, ah, y luego de cambiarse el nombre de forma irrisorio es malo otra vez, y todo porque le ganaron a la vieja, simplemente ridículo.

Las personalidades de los personajes no embonan con la película principal, el ritmo es pésimo, tiene de las peores canciones que he escuchado últimamente, los números musicales dan pena, el romance es de risa, las múltiples referencias solamente son para aprovechar la nostalgia de los fanáticos a muerte que tiene la compañía, y la forma en que se narra la historia con tres personajes muy pesados solo estorba, y lo peor de todo, es terriblemente aburrida, a pesar del ritmo acelerado donde a los personajes se les mueren seres queridos y a los dos segundos dicen "ni modo", o se juntan nomás porque se toparon, quizá es porque la historia nunca decide que contar y porque aunque están siendo perseguidos por leones asesinos en todo momento - lo cual causa que no exista momento de relajación para la trama - se ponen a cantar porque si deteniéndose cada tanto tiempo, una nueva máquina de imprimir billetes y un nuevo escupitajo para la inalcanzable cinta original.

Calificación: Terrible

22/1/25

Cinecritica: Moana 2

"MOANA 2" ("IDEM", ESTADOS UNIDOS - CANADA, 2024) DE DAVID G. DERRICK JR., JASON HAND Y DANA LEDOUX MILLER
Tres personas y seis manos se necesitaron para dirigir esta secuela de "Moana", y parece increíble que sea así viendo los resultados, a no ser claro que solo se tomen en cuenta los resultados financieros, porque de ser así tengo entendido que esto es un éxito muy grande, de tal forma que las tres cabezas que lideran esto deben sentirse orgullosas, realizaron su trabajo perfectamente y los ejecutivos de corbata los premiaran con más tareas y cheques de grandes cifras mientras ellos se compran más casas, terrenos y crece su gigantesca cuenta bancaria, esto por supuesto mandara un mensaje equivocado a los productores y la casa Disney, que viendo los resultaros concluirán que este es el camino a seguir, hacer secuelas económicas, hechas a las carreras, sin nada de mimo, y usando como el gancho a personajes conocidos y queridos, vamos, algo que tienen años haciendo, y que conste que no es culpa de ellos sino del público que lo permite y aplaude.

Dejando de lado esta retahíla de quejas ahora vamos a la película, Moana (voz de Auli'i Cravalho) ahora se la pasa viajando por el mar, buscando otros pueblos y trayendo nuevas frutas y verduras, pero cuando recibe el titulo de buscadora de caminos es alcanzada por un rayo que le da una nueva misión, debe buscar una isla perdida que sirve para enlace de todos los caminos del mar, para ello recluta un equipo de insoportables que son simplemente clichés andantes, el viejito gruñón, el fanático del héroe, y la inteligente hiperactiva, todos estos vistos en las últimas películas de Disney/Pixar, de hecho son una calca de los que aparecen en "Lightyear", pero caen menos mal, lo admito, así que viajan por el océano pero no se llevan bien, una canción lo resuelve. 

Un detalle que usan reiterativamente en la cinta, Moana no sabe que hacer, canta y lo resuelve, no quiere dejar sola a su hermanita (voz de Khaleesi Lambert-Tsuda), canción y se resuelve, no saben que hacer, una canción, existe un villana, canción y ahora es buena, alguien pierde poderes, canción, alguien muere, canción, es decir, los problemas se resuelven siempre con canción lo que elimina la tensión y deja sobre la mesa lo flojo del guion, incapaz de resolver las cosas de otra manera, de hecho el final es tan nefasto que no solo se resuelve con un deus ex machina flagrante sino que lo realizan en cuestión de un minuto, llegan ciertos espíritus, y resucitan y ganan poderes porque si, no hay ni tiempo para ponerse sentimental, no vaya a ser que los niños pequeños se asusten.

Este cuidado en no querer incomodar ni molestar a nadie se nota, por ello todo es tan tibio, sumado a que parece un remake de la primer cinta con cosas de la nefasta "Frozen 2" causan que esto se sienta tan aburrido, por supuesto la cosa mejora cuando aparece Maui (voz de Dwayne Johnson) que no solo es el mejor personaje sino que mejora la interacción entre los demás y por fin el humor funciona, teniendo además la canción más rescatable de todo el asunto, porque no existe ninguna memorable en ellas pero esto ya es algo que comparte todo el cine en general, música olvidable como las cintas, la animación cumple y tiene buenos momentos, las escenas musicales son pésimas a excepción de mencionada y existe cierta manía con hacer a todos buenos, ya sean los coquitos desmadrosos o la villana que es víctima, para terminar todo justo donde empezó, pero con una escena post-creditos que bebe directamente de la saga interminable de marvel, lo que cause que uno quede con una sensación de timo.

Calificación: Mediocre

21/1/25

Cinecritica: Bagman: Espíritu del Mal

"BAGMAN: ESPIRITU DEL MAL" ("BAGMAN", ESTADOS UNIDOS, 2024) DE COLM MCCARTHY
Una niña llamada Emily (nada menos que Frankie Corio, la magnífica niña de "Aftersun") y su padre (Henry Pettigrew) están conviviendo en una calle, donde la niña quiere confesar que paso por una cloaca el día anterior, pero no se anima a contar todo, su padre Don le pregunta que si por eso ahora lleva a su conejo a todas partes, que su madre le ha pedido que se deshaga del muñeco como de todos sus juguetes, pero será cuando esté lista, en esos momentos las luces se apagan, el padre desaparece, la niña corre para encontrarlo herido y el ente del título la mete en un saco de ruidoso cierre, así comienza la película sobre el hombre del saco, una leyenda universal que existe en todas las culturas con diferentes formas e historias, pero que comparten ese miedo de todos de un secuestrador, supongo que por ello nació este personaje de terror, para advertir y de paso meter miedo a los niños que andaban por arriba y por abajo de vagos, en lugares donde no deberían estar a horas inadecuadas.

Yo mismo recuerdo que cuando era pequeño en mi ciudad natal vivía en un lugar donde la oscuridad era perpetua, a las orillas de la misma, el alumbrado público no funcionaba como debería y afuera se veía como boca de lobo, mi madre me advertía que no llegara tarde porque estaba el mentado hombre del saco, el "robachicos" que se llevaba a los niños que encontraba, eso y la carreta de la muerte causaron que dejara de vaguear tarde cuando durante unas noches se escuchaban ruidos afuera casi a medianoche, es decir, la historia funciona, o por lo menos funcionaba, en la mayoría de los relatos el Bagman (Will Davis) se lleva a los niños malos, esta versión cinematográfica es más parecida al relato de mis padres, se lleva a quien se encuentre, causando más terror ya que el ser bueno no te hace inmune. Patrick (Sam Claflin, bien) se muda a su pueblo natal junto a su esposa Karina (Antonia Thomas) y su pequeño hijo Jake (Caréll Vincent Rhoden), el sujeto esta frustrado porque los diseños que realiza no interesan a nadie, tiene muchas deudas bancarias y ahora se ve forzado a trabajar para su hermano en el negocio familiar.

Este soñador fracasado apenas cree su destino, además de que tiene un pasado traumático en el lugar que lo hacen sentir todavía más incómodo, no pasara mucho tiempo para que Patrick empiece a escuchar ruidos en la noche, que alguien se meta en su casa, deje muñecas tétricas en el lugar, tome sus cosas para tirarlas en la ventana de su hijo, se escuche y aparezca en el monitor para bebes, y hasta toque la flauta favorita de su hijo, es decir, para torturar y aterrorizarlo, en tanto el revive el pasado traumático donde ya tuvo un encontronazo con el sujeto/ente y tema por la seguridad de su hijo. McCarthy entrega una clásica historia de terror que en líneas generales es una fábula como en la que se basa, sabe como usar el engranaje del género, aunque algunas veces su fotografía es demasiado oscura tiene conocimiento de los resortes.

El uso del sonido es muy bueno, los pasos, los crujidos, los pequeños golpecitos, y ese sonido del cierre que termina causando escalofríos están muy bien implementados, usan escenarios naturales adecuados y las escenografías cumplen su función, los sustos aunque son pocos dan en el blanco, y en especial se hace una buena analogía de los miedos del hombre adulto, el como siente la ansiedad y presión ante el fallo que significa no realizar sus sueños, la presión de ser proveedor y cuidar a su familia, y el arrastre de los traumas y miedos adultos durante toda la vida, por ello el final de Patrick no podría ser diferente, nunca pudo superar sus miedos, ese que se pasaba en su familia de generación en generación, y es que aunque es importante advertirnos de los peligros, no es saludable meter tanto miedo que terminemos bloqueándonos, y por ello mismo, dejando de cuidarnos, una tétrica fabula donde por lo menos al final, el pobre hombre hace lo correcto.

Calificación: Palomera

19/1/25

Cinecritica: Jurado N° 2

"JURADO N° 2" (JUROR # 2", ESTADOS UNIDOS, 2024) DE CLINT EASTWOOD
Desde el inicio el maestro deja claro su pensar, con el título lleva la imagen de la justicia ciega, pero su balanza desequilibrada, es decir, para Eastwood con toda su experiencia, de sus noventa y cuatro años de vida, tiene claro que la justicia no es igual para todos, que existen muchos factores que hacen que sea imposible, y que incluso con buenas intenciones esta no termina de funcionar, es así que el nonagenario director se lanza nuevamente contra el sistema, ahora el de justicia, para demostrar sus errores, vicios, problemas y defectos aun siendo uno de los mejores del mundo, por ahí alguien dice que es el mejor que tenemos, la siempre conocida retahíla que para Eastwood no lo exenta de destriparlo y criticarlo de manera sencilla y sincera como es usual en su grandísima filmografía. Por supuesto, el maestro sabe que el sistema no funciona, pero siempre ha tenido confianza en las personas, porque estas hagan lo correcto como en "Sully", por aceptar responsabilidades como en "La Mula" o de plano por ser el chivo expiatorio si eso significa hacer un bien a los demás como en la formidable "El Caso de Richard Jewell", es decir, las autoridades y el sistema no sirven, pero siempre podemos tener fe en la moral de las personas... ¿o no? Eastwood lanza una pregunta complicadísima hacia el final de su vida, ¿puede una persona buena y moralmente alta evadir culpas? Por supuesto, la respuesta como siempre en su filmografía es muchísimo más compleja de lo que aparenta.

Pero aun con todo esto Eastwood sigue inamovible en su pensar, dándole prioridad a lo correcto y a la moral sobre todo lo demás, y nos pone a pensar en ello en una cinta que te tiene durante dos horas al borde del asiento sin saber que ocurrirá, comiéndonos las uñas por la tensión, y con un hueco en el estómago por el suspendo inagotable, todo esto filmado de forma magistral, con una economía de recursos impresionante - no hay un segundo de más o un ápice de floritura - y un uso del encuadre clásico que nos impide distraernos de la atrapante historia, además del uso de la luz que solo podría hacer un maestro, un genio en esta forma de narrar historias que llamamos cine, el como un haz de luz enfoca justo lo que necesitamos ver para darle fuerza a lo necesario sin cambiar el encuadre ni cortar, el uso de la luz natural, y la importancia de los claroscuros que nos muestran el interior de los personajes, todo eso está filmado de forma impecable, con un soundtrack esplendido que es usado de la manera más inteligente posible permitiendo momentos sin  música, con un reparto que lo hace perfecto, sin nadie que este fuera del tono de la historia y con actuaciones que quedan en la memoria.

Justin Kemp (Nicholas Hoult, perfecto) es un esposo adorable, siempre pendiente de su linda esposa Allison (Zoey Deutch), amable, servicial, profesional en su trabajo, en pocas palabras un ciudadano modelo con una empatía y moral altas, en el último trimestre del embarazo de riesgo de su mujer intenta zafarse de ser jurado alegando esto pero le es negado, después de todo es uno de los favoritos de los inmiscuidos, tanto para la férrea fiscal Faith Killebrew (Toni Collete, muy bien), como el empático defensor Eric Resnick (Chris Messina, bastante bien), quienes lo eligen justamente porque es una persona modelo - y que  además comparte una relación entrañable -, el detalle es que el caso, el del asesinato de Kendall (Francesca Fisher Eastwood) por su novio con antecedente penales James (Gabriel Basso) es mucho más complejo de lo que aparenta, no para los demás miembros del jurado que ven como todo indica que el tipo la asesino, se pelearon antes, el tipo actuó de forma ligeramente violenta, la siguió, pertenece a una banda, y   ¡hay un testigo presencial!

Pero si para Justin que conforme se van dando datos y mostrando hechos recuerda algo que lo mete de forma total en el caso, él sabe que el tipo no es culpable, y en contraparte conoce al culpable que no es otra que el mismo, esa misma noche dolido por un embarazo malogrado quiere tomar una copa llorando pero se arrepiente, no puede volver a caer en el alcoholismo, ahora es otro hombre, pero la lluvia torrencial, la falta de alumbrado y la pequeña carretera le juegan en contra, choca con algo pero no sabe conque, se baja y revisa pero no ve nada, al ver que es pase de animales supone que le pego a alguno y decide irse, pero ahora está casi seguro de que le pego a algo - alguien - más, pero con su pasado y su amada familia a punto de recibir un miembro, quizá confesar no sea su mejor salida, y aunque el sujeto quiere hacerlo su abogado le convence de que no - con tu pasado te darían 30 años o perpetua - así que ¿podría convencer a los miembros del jurado y con ello salvar la vida de un hombre inocente?

Justin intenta convencer a los miembros del jurado de que existe la duda razonable para no sentenciar a una persona, usando todos los recursos de razonamiento posible, unos que por supuesto deberían usarse siempre y no porque una persona empuje a ello, pero como ya apunté, mientras más profundice en el caso queda más expuesto, por lo que al mismo tiempo que salva a James tiene que desviar la atención hacia la verdad, más aún cuando un ex detective en el jurado (el siempre bienvenido J.K. Simmons) empieza a acercarse demasiado a la verdad, por lo que siempre tenemos la incertidumbre de que ocurrirá, y que le dictara la conciencia al pobre Justin que parece incapaz de permitir que un inocente pague algo que no debe, y mucho menos por su culpa, pero al mismo tiempo siempre tendrá sobre él la presión de que sucedería si lo descubrieran, ¿por qué tendría que pagar de forma tan severa un accidente? ¿pero no merecen justicia los familiares? así que tanto él como la implacable fiscal son presentados como héroes y villanos al mismo tiempo, mostrándonos la dualidad del ser humano de forma sincera y sin dramatismos.

Así que toda la película vemos al pobre Justin sufrir en silencio, hacer lo imposible para salvar la vida del pobre diablo que será lo que sea pero no culpable de lo que se le imputa, mientras un ex detective del jurado anda investigando, y con cada convencimiento de que no es culpable va acercándose a el mismo como perpetuador, esta trama que podría haber hecho Hitchcock tiene el sello de Eastwood, no solo Justin no dice la verdad - y uno está con él, después de todo es una persona integra con un futuro luminoso - sino que la fiscal apresura todo para ganar un puesto político usando un discurso progresista, los otros miembros ni quieren platicar el juicio porque ya quieren irse, la policía no realizó investigación y solo enviaron un chico, y el único testigo fue coaccionado, es decir, todo el sistema falla, así que solo queda tener fe en las personas como Eastwood que nos presentan protagonistas que se alejan de su idea moral pero que a final de cuentas aceptarán su destino, q
ue harán lo correcto  aunque esto les destruya sus ambiciones profesionales, su familia y hasta la vida misma, mientras existan personas así existirá la justicia, a pesar del sistema nos dice San Eastwood. 

Y viendo esta cinta, que puede ser su despedida, no se puede estar más de acuerdo con él, mientras existan personas extraordinarias, que pongan sus ideales y moral por encima del sistema, que no vendan su integridad al sueño capitalista y americano, que sigan protegiendo los valores humanos, entonces podremos tener momentos de justicia, de cariño, de amor, de vida, justo como Eastwood que sigue haciendo cine de primera calidad y humano en medio de tantos avances tecnológicos y búsqueda de tendencias para monetizar, como Eastwood tiene fe en las personas, para uno es imposible no tener fe en él, en su visión humana, en su cine, en sus valores, y en su moral que no aunque permite desviaciones se mantiene inamovible, justamente, como su propio cine que esperemos, todavía nos regale muchos años más, como los que se le desean de vida.

Calificación: Notable

17/1/25

Cinecritica: Cónclave

"CÓNCLAVE" ("CONCLAVE", REINO UNIDO - ESTADOS UNIDOS, 2024) DE EDWARD BERGER
Vemos la espalda de alguien caminando rápidamente mientras suena la majestuosa banda sonora de Volker Bertelmann, desde estos momentos podemos apreciar la hermosa fotografía de Stéphane Fontaine que no rehúye a los colores vivos y el contraste entre estos, lo que ayuda bastante a darle mucha clase a lo que vemos en pantalla, incluso el solideo se nota de
un color vibrante, y esto lleva a otra pieza más, la dirección de Berger, que sabe perfectamente donde poner el encuadre, a la distancia exacta y con el montaje perfecto, sea detrás de la cabeza del caminante, sea en el perfil de su persona, sea en sus manos que se mueven nerviosamente, y finalmente a su rostro en un close up que nos permite ver perfectamente el dolor mientras se escapan unas lágrimas rebosantes de tristeza, y eso nos lleva al último punto fuerte de la cinta, las grandiosas interpretaciones llenas de humanidad que nos hacen sentir reales y cercanos a figuras que normalmente consideramos lejanas, pulcras, casi etéreas.

La más reciente cinta de Berger presume todas estas virtudes técnicas, sumándose un diseño de producción esplendido que nos transporta al  Vaticano y la Capilla Sixtina, y otras más importantes como vienen siendo ese manejo del guion en forma de thriller del que no existe queja, y por supuesto, el subtexto de la teología, de la fe, la manera en que nuestro personaje principal pasa de ser un hombre con dudas en su fe a Dios y a la iglesia para terminar viviendo tantas cosas que uno pensaría que van a hundirlo más en sus dudas, pero que en realidad culminan en la certeza - no exenta de ambigüedad - de que en realidad todo tiene un porque. La cinta comienza donde anote, con el desesperanzado cardenal Thomas Lawrence (un maravilloso Ralph Fiennes) llegando apresuradamente a la habitación del santo padre que acaba de fallecer, el sufrimiento en el rostro del tipo es notable, de ahí pasamos a ver como se clausura la habitación hasta que se elija al nuevo Papa, pero no sin que antes nos enteremos que otro cardenal ordeno no avisar del fallecimiento hasta que supuestamente revisara que sucedió.

El rostro de Lawrence al momento de escuchar esto deja claro que tipo de persona es, de inmediato cuestiona al cardenal Tremblay (John Lithgow, bien), y cuando escucha su explicación vemos otro gesto, luego pasamos a ver como el cuerpo del Papa es llevado en ambulancia de forma tan cercana que vemos el vaivén y el zangoloteo, como cualquiera de nosotros, como un mortal común, esto es vital para lo que sigue en la cinta unas semanas más adelante cuando se reúnan en el cónclave del título, en ese momento, cuando los 107 cardenales, más uno llegado de último momento nombrado in pectore en Kabul, el mexicano Benitez (Carlos Diehz) quien ha pasado toda su vida en lugares peligrosos y en medio de la guerra como misionero, es entonces cuando el profesional Lawrence preocupado por organizar de la mejor manera la situación y lo más rápido posible debido a que afuera hay atentados terroristas descubre que lo que pensaba que era una elección de Dios cae en el plano más terrenal posible.

Es así que aunque Lawrence tiene afinidad por un grupo de los que conforman a los cardenales en realidad piensa que todos deben votar por la mejor opción como Papa, es decir, e, si piensa que deben elegir al que consideren más apto para el cargo, pero descubre que todos los demás opinan diferente, para todos es una elección puramente política, segmentada en grupos, por un lado los conservadores que quieren regresar al pasado y darle más fuerza al catolicismo, por el otro los liberales que quieren llevar a la modernidad al catolicismo aceptando las nuevas garantías individuales que aparecen día a día, las votaciones se van dando dejando claro quiénes son los populares y mostrando a los contendientes reales, en medio de esto Lawrence quien está en una crisis de fe y había pedido su renuncia como decano varias veces sin que se la aceptaran va descubriendo que los candidatos se encuentran muy lejos de ser santos, tanto así que no merecen sentarse en la silla de San Pedro.

Lawrence se convierte en una especie de detective taciturno, serio y frustrado, un cardenal famélico que aunque al inicio no quiere meterse se ve obligado por su responsabilidad con Dios a investigar, desentrañar y desenmascarar a los lobos vestidos de ovejas que quieren hacerse con el poder por el poder mismo, sea el irritante cardenal liberal Bellini (Stanley Tucci), el boquiflojo cardenal conservador Tedesco (Sergio Castellitto dando catedra en un par de momentos), el hipócrita cardenal africano Adeyemi (Lucian Msamati) o el manipulador Tremblay, todo esto mientras vemos una cinta de intriga políticas y thriller de investigación intachable, con todo e investigaciones a media noche, pistas informáticas, documentos claves escondidos, trampas puestas por adversarios, dimes y diretes, intrigas, apuñalamientos por la espalda y hasta interrogaciones en forma de confesiones.

Al final le queda claro al protagonista que todo es político, pero también que solo él puede lograr que el mejor candidato y no el menos peor sea su líder, y que por ello no le permitieron retirarse cuando lo deseo, porque el antiguo Papa y Dios mismo saben que solo él era tan meticuloso y moral para encargarse de esta escabrosa misión, por más que sufriera al realizarla, e incluso el pobre tipo en un momento cede a su soberbia, a la ambición, al "voto útil" para que en el mismísimo segundo Dios mismo le dé una potente señal de que no pierda el camino, uno que de inmediato comprende, en esa sala donde un desconocido da un discurso que nada tiene que ver con ideologías pero si con cristianismo, el haz de luz ilumina de forma solemne el encuadre, la luz es usada de forma exquisita como durante toda la cinta, y vemos la cara de Lawrence que en eso mismo momento entiende los designios de Dios.

Aún falta una vuelta de tuerca final que solo refuerza el mensaje otorgado anteriormente, y es que aunque existan tantas quejas de que esta cinta ataca a la religión católica y se han hecho llamados a no verla, lo cierto es que no solo muestra la humana mezquindad y humanidad de esos hombres vestidos con capelos cardenalicios - que al final con todo y defectos son hombres de Dios - , sino a un hombre que había perdido la fe en su religión, en Dios y que en el conclave la pierde en sus compañeros, pero que conforme todo ocurre nota que estos seres humanos imperfectos y pusilánimes si desean lo mejor para su iglesia, a su muy personal manera, y por todo lo ocurrido recupera la fe que había perdido, después de todo lo ocurrido Lawrence observa tranquilo a través de la ventana, ahora está seguro de que sigue creyendo, de que todo estará bien porque Dios está ahí, guiándolos, aunque no quieran atender los mensajes.

Calificación: Muy Bien

16/1/25

Cinecritica: Wicked

"WICKED" ("WICKED: PART ONE", ESTADOS UNIDOS - JAPON - CANADA - ISLANDIA - REINO UNIDO, 2024) DE JON M. CHU
Desde el inicio queda claro que el esperado musical de la bruja malvada del oeste, es más un panfleto que una película en sí, sé que está basado en un famoso musical que a su vez está basado en un libro que vendió muchísimo en los noventa que a su vez es una copia/plagio de la inalcanzable obra mayor cinematográfica que es "The Wizard of Oz" de Victor Fleming y que a su vez está basado en el libro "The Wonderful Wizard of Oz" de Lyman Frank Baum, es decir, esta obra es una adaptación de plagios de otras obras, lo cual no es necesariamente malo, existen plagios de altísimo nivel, algo que por desgracia no es el caso de esta pedante, aburrida, repetitiva, cansina e irritante película que casi me hace abandonarla múltiples veces, cosa que no hice porque comí sin descanso mientras la veía y porque Ariana Grande a pesar de todos los peros tiene algunos momentos simpáticos, pero lo demás, es totalmente horrible, 

Ya sea ese maquillaje sin chiste, la pobre imaginación de los creadores que son incapaces de plasmar un mundo fantástico, el exagerado vestuario con pecados capitales (que en la escuela todos usen uniforme siempre a excepción de las dos protagonistas como si fuera dibujo animado economizando presupuesto), la irritante fotografía que intenta ser colorida pero termina resultando opaca, los efectos especiales que cantan y chillan de tal manera que distraen, escenarios caros pero desaprovechados, el pésimo manejo de uso y espacios para los números musicales, la ausencia casi total de coreografías - a excepción de una de Grande -, el pésimo ritmo que se empantana a cada rato, el pésimo uso de la cámara y el encuadre que siempre nos muestra lo peor de la peor manera, un exceso de diálogos didácticos y reiterativos que nos recuerdan una y otra vez el punto que intentan dar - repiten mil veces que es verde -, las canciones sin fuerza que uno olvida al instante y una incapacidad en la silla de dirección que grita errores a cada momento.

Además por supuesto del hecho de mancillar la memoria de la obra original, cambiando como es común en esta época sin moral que los villanos no son malos, solo son personas traumadas, seres volubles, tienen error de juicio o de plano son héroes incomprendidos como le paso a Maléfica en la terrible cinta que tuvo en live action, pero aquí vamos más allá, como apunte al inicio de la reseña, la película es un vil panfleto que se cree importante por dar mensajes que para ellos son trascendentales, se repite tanto lo del verde porque aquí la Elphaba de una pésima Cynthia Erivo es negra, así que tenemos el componente racial, se nos recuerda nuevamente los pecados e intolerancia de los padres y gente más grande porque solo los jóvenes pueden salvar el mundo, se nos vuelve a repetir que no olvidemos el pasado porque no debe ocurrir de nuevo, casi como abrazo gentil a los israelitas genocidas de la actualidad, no vaya a ser que queramos detenerlos y se nos recalca que la rebeldía es el camino, aunque sea tomada por la peor forma posible.

Todos esos mensajes, algunos bienvenidos, otros sencillamente peligrosos, son el total de la cinta, que nos presenta a una protagonista pedante y odiosa con la que resulta imposible conectar y que solo tiene a su favor su auto vanagloriado papel de víctima - que se venga a una escuela de México para que conozca lo que es el bullying - llegando a una escuela con el poder del guion y complejo de Mary Sue en todo momento, en tanto su rival Galinda - luego Glinda - (Ariana Grande) es un cliché andante, rubia, tonta, superficial, creída, popular, amable, pretenciosa pero de buenos sentimientos, los mismos atributos de Elphaba pero menos pesada, ambas se hacen amigas por conveniencia de Galinda en una escena de baile ridícula que contradice lo que veníamos viendo de la prota, y que intenta hacer llorar en el peor chantajismo posible, están en una escuela pero nunca vemos ninguna clase, los personajes son clichés sin profundidad, y los villanos son re tontos, pero lo peor de todo esto por supuesto es que este cáncer visual no tiene ni un ápice de calidad cinematográfica en ninguna de sus líneas, un terrible fracaso que eso sí, será vendido en dos partes para que los borregos que caigan en sus garras de consumismo capitalista publicitario les dejen más dinero a los bolsillos de este esperpento.

Calificación: De Lo Peor del Año

Cinecritica: Resistencia

"RESISTENCIA" ("THE CREATOR", ESTADOS UNIDOS, 2023) DE GARETH EDWARDS Cuando llevaba ya un buen rato viendo la más recie...