25/7/17

Cinecritica: ¡Huye!

¡HUYE! (GET OUT, EU, 2017)
Un chico esta caminando por la calle y los espectadores nos percatamos de que algo malo sucede aunque él ni en cuenta, al final ocurre lo obvio en una escena que sabe a cine de terror clásico y nos deja en claro que tipo de cinta estamos viendo porque inmediatamente despues vemos a una pareja interracial, el negrito Chris (Daniel Kaluuya) y la hermosa Rose (Allison Williams) que lo invita a conocer a su familia, el chico se siente indispuesto por su color y ademas su paranoico amigo le dice una y otra vez que le ira mal, pero cuando llegan a la casa la familia Armitage que son blancos blanquisimos (es decir de abolengo) también son liberales, a la moda, educados, admiran a los negros y votarían por Obama sin pensarlo dos veces, y nada indica que no se asi pero a Chris le molesta un poco tanta perfección, tanta corrección política y esto lo vuelve todavía mas susceptible a las cosas raras que tiene que atender.

Por un lado los sirvientes negros que Dean (Bradley Whitford) asegura a Chris estan en esa posición porque la desean, y si les preguntan asi es, pero no parecen empleados felices sino reprimidos y con algunas actitudes que carecen de sentido, esto se volverá todavía mas raro cuando lleguen los demas a la fiesta y le suelten algunas lineas ridículas, que si es verdad que son mejor en la cama, que son mejores en el deporte, que admiran a tal o cual negro, que ellos también votaron por Obama y finalmente que "lo negro esta de moda", una linea sarcástica y ácida que engloba nuestra realidad, es ahi cuando todo se empieza a revelar y a salir de madre, el negro que no actúa como negro y la revelación final con todo y sesión de hipnosis incluida por parte de Catherine Keener.

Algo malo pasaba y lo sabíamos, aunque no el que, la revelación si es sorpresiva y da justo en el clavo con la frase, la denuncia es muy buena porque juega con ello, por ello el mercado, el deseo de los personajes, por mas jalada de pelos que sea la revelación funciona en la historia, lastima que el final de la cinta baje su calidad a un par de enfrentamientos que sirven para ajusticiar mas que para cerrar la cinta, aunque debo admitir que el director Jordan Peele sabe filmarlo, asi como sabe como dar en el clavo con su guion que es ácido y gracioso cuando debe, si tan solo no hubiera optado por la salida fácil en ese error donde el protagonista se tapa los oídos con lo que arranca del sillón, porque con las manos atadas era imposible tapárselos pero bueno... un error que mancha solo un poco una buena cinta.

Calificación: Muy Bien

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