4/3/25

Cinecritica: Anima

ANIMA (VIDEO MUSICAL) ("ANIMA", REINO UNIDO, 2019) DE PAUL THOMAS ANDERSON
Un cabeceo en un viaje por metro se transforma en un extraño viaje/sueño/simbolismo por un mundo distopico que parece ser una critica a nuestra realidad actual donde todos actuamos igual y nos regimos bajo las reglas que nos impusieron, solo porque si, porque nos lo dicen, sin que usemos el raciocinio para discernir si son correctas o practicas, así que este viaje coreográfico por este mundo donde todos actúan igual, como lo que vemos, una mecánica pero potente coreografía que casi parece golpear en
cada movimiento por la fuerza con que se realiza, y que de paso arrastra al que tiene al de al lado porque eso nos han enseñado, y eso vemos hacer a los demás, pero aquí Thom Yorke sale de esa ensoñación con la visión de una mujer sentada en el mismo metro, unos cuantos espacios de distancia, y esta parece notarlo también, cuando olvida su lonchera/bolso decide entregárselo y así darse la oportunidad de conocerla, por supuesto que no sera nada sencillo.

Todo esto lo muestra Anderson con un estilo sensorial, casi etéreo donde apuesta por un mundo de sueño, algo nada habitual en el talentoso director, pero donde no lo hace mal, pero creo que principalmente este es un producto de Yorke, de sus obsesiones, de sus criticas hacia el mundo, de sus problemas de sueño, y hasta de la oportunidad de poder amar de nuevo, incluso la actriz es su ahora esposa Dajana Roncione, y aun a pesar del típico pesimismo y cinismo en las letras de Yorke, que suenan en unas melodías fabulosas de su autoría, al final culmina con un dejo de esperanza, puede que detrás de este mundo de sombras exista luz, y si se transita con la persona amada ¡aun mejor! parece decir, y uno asiente junto a él.

Calificación: Vale la Pena

2/3/25

Cinecritica: El Aprendiz

"EL APRENDIZ" ("THE APPRENTICE", DINAMARCA - IRLANDA - ESTADOS UNIDOS - CANADA, 2024) DE ALI ABBASI
"Este es un país de hombres, no de leyes" sentencia el inescrupuloso abogado Roy Cohn (Jeremy Strong, sensacional) al joven idealista pero ambicioso Donald Trump (Sebastian Stan, esplendido), con este dialogo es obvia la película que vamos a ver, pero más aun, cómo funciona el sistema en el que vivismo, que nada tiene que ver con leyes y justicia, mucho menos con ética y moral, y donde la meritocracia y el trabajo duro no tienen nada que ver con el éxito, uno que está determinado más por los medios con los que cuentas - fortuna, medios, contactos - y la disposición de ser capaz de lo que sea con tal de lograr tus metas, todo esto esta compactado en esa frase pero también en las tres reglas que Cohn le confiesa a Trump y que se convierten en su mantra a partir de ese momento, no sin que el rubio gordinflón tenga serias dudas iniciales donde no parece querer que se realicen actos ilegales, incapaz de entregarse a los excesos de las fiestas, las drogas, el alcohol y las mujeres en plenos años setenta, pero  que a poco serán dejadas de lado a favor de un culto a sí mismo y la búsqueda de poder a toda costa.

La historia narra desde que Trump era el segundo e ignorado hijo de su ojete padre Fred (Martin Donovan) en los años setenta, donde en plena cena familiar su padre le decía que no prácticamente antes de dejarlo hablar para luego insultar a su hijo primogénito por traer vergüenza a la familia al ser un simple ¡piloto! con esto la presión sobre Donald se nota, más aún cuando pierde todo su tiempo cobrando rentas de puerta en puerta y tienen una investigación del gobierno encima por no rentar sus departamentos a personas negras, hasta que un dia en un prestigioso bar el reptilesco abogado Roy lo nota, le pide que se siente con él y entabla una conversación donde lo ridiculiza al tiempo que se suelta halagos por su presencia y aspecto, en la plática sale el tema de loa demanda y este le aconseja contrademandar, pero con él al frente, este será el inicio de una relación donde Donald se enterca con trabajar junto a Roy aun con la negación de su padre, y donde Roy tomara al joven Trump como hijo adoptivo, cuidándole, enseñándole, apoyándolo y salvándole el cuello siendo su mentor definitivo.

Esta primera mitad de la cinta es soberbia, no solo porque es donde salen las mejores frases, diálogos y momentos sino porque vemos el contraste entre aprendiz y mentor, con un Trump que todavía conserva atisbos de humanidad, debatiéndose entre lo que desea y lo que tiene que hacer, con un desarrollo paulatino hacia el abrazo de la ambición desmedida, y porque es donde Cohn, brilla como ese extorsionador, inmoral, astuto y maquiavélico que es capaz de todo incluyendo aplastar a quien sea, con tal de lograr sus metas, algo que Trump le aprende bastante bien con esas reglas que sintetizan el capitalismo en su máxima expresión - "ataca, ataca, ataca", "niega todo, admite nada" y "nunca aceptes que perdiste, aunque sepas que así fue" - un mantra que no solo parece aplicar para el actual presidente de los Estados Unidos sino para todos los políticos y empresarios existentes, al parecer las reglas de Cohn no son tan personales ni tan secretas como el pensaba.

Pero lo que no se puede negar, es que nadie como él para hacer uso de las mismas, con esa lengua de serpiente en los juicios, con esa capacidad para rehuir de la información en las entrevistas, con ese bunker digno de alguna agencia de inteligencia para después en una simple charla o una comida en un restaurante tirar el golpe, con esa mirada siempre analizando y ese cuello siempre en movimiento como él mismo, esto sumando al cambio de Trump que es mostrado de forma impecable por Stan que nunca cae en la caricatura sino que nos muestra una persona de carne y hueso devorado por el sistema debido a que él mismo lo quiso (deseaba) así, a la fotografía granulada en formato más cuadrado que junto a las tomas, cortes y close ups nos remontan a esa época como si estuviéramos viendo un documental de las andanzas del joven aprendiz, con todo y problemas familiares e historia de amor extravagante que nos presentan a una versión dulce de Trump al cortejar a Ivana (Maria Bakalova).

Cuando llegamos a la segunda parte del filme en los ochenta, ya con un Trump poderoso y enamorado de sí mismo la cinta pierde fuelle, porque ahora si cae en algunas caricaturización y exceso que chocan con la parte anterior, pero no niego que sigue manteniendo gran parte del magnetismo del inicio, con un Trump perdido en su propio ego, hiperactivo a base de pastillas, con problemas de peso y calvicie, despreciando a Ivana y encamándose con quien fuera, esto al parecer porque le molestaba el protagonismo de su esposa, y ya completamente capaz de enfrentarse al mismo alcalde la ciudad, aprovecharse de su padre, y hasta renegar de su mentor, quien no puede evitar las lágrimas ante la hipócrita celebración de su cumpleaños con pastel en forma de bandera estadounidense, ¿serán lágrimas de tristeza o felicidad? después de todo las palabras a su aprendiz parecen francas, quizá el monstruo capitalista Roy ahora condenado por sus excesos sigue viendo a ese chamaco bobalicón que conoció en el bar aquella noche, y piensa lo mismo, "eres lo que América necesita" y espera que recuerde su otro consejo "haz lo que sea por salvar a América", quizá por ello es presidente, porque muchísimos norteamericanos ven esto mismo, salvar al país a como dé lugar aun a pesar de detractores y hasta de sus propios fanáticos, que peculiar idea soltada en una cinta que se ha acusado de antiTrump.

Calificación: Muy Bien

28/2/25

Cinecritica: Los Chicos de la Nickel

"LOS CHICOS DE LA NICKEL" ("NICKEL BOYS", ESTADOS UNIDOS, 2024) DE RAMELL ROSS
Al inicio del primer largometraje de ficción de Ross me sentí perplejo, la cámara subjetiva no se abandonaba, por lo que siempre veíamos el punto de vista del chamaco, desde su más tierna infancia cuando es dejado de lado cínicamente por su madre, y criado con amor por su abnegada abuela (Aunjanue Ellis-Taylor, muy bien), hasta su adolescencia en plena época de cambios y luchas sociales que se juntan con las típicas de la pubertad en el chico, y su juventud donde un maestro con una cicatriz le infunde la fuerza para luchar por sus ideales y los demás, y donde su futuro parece promisorio, debido a sus altas calificaciones es aceptado en una universidad con beca perpetua, por lo menos por un año, y está formando parte activa de la lucha por los derechos civiles donde idolatra al reverendo Martín Luther King, pero para ser sincero, después de la sorpresa inicial, me estaba costando entrar en la propuesta del director, siempre en cámara subjetiva, siempre siguiendo al protagonista salvo algunos momentos insertados en la edición que nos ponen en contexto histórico, social y filosófico.

Por ello es entendible que muchas personas no puedan entrar en la película, debido a que esperan, y yo espere en algún momento junto a ellos, que deje ese "experimento" para entregarnos una narrativa más convencional, una a la que estamos plenamente acostumbrados, esta cámara subjetiva, el punto de vista de un solo personaje, y el encuadre cuadrado junto a las disrupciones de pronto de imágenes simbólicas al estilo Terrence Malick pueden hacer que muchas personas no entren en la convención de la cinta, lo que es una verdadera lástima, ya que pasando el escollo de acostumbrarse, que no dura prácticamente nada, o mejor dicho, después de aceptar que el director nos lo decidió contar de esta manera y que es la idónea para contar esta historia, uno termina asombrado de la pericia técnica de la cinta, el valiente riesgo del director, y en especial, del increíble talento para saber que punto de vista mostrarnos, cuando cambiar a otro tipo de plano aunque sea por un segundo, cuando seguir con la cámara a un personaje y cuando y que imágenes presentar en esos interludios que significan mucho más de lo que aparentan en un inicio.

Y si, puntos de vista, ya que si al inicio solo seguimos al idealista Elwood (Ethan Herisse, impresionante) cuando este llega al reformatorio del título, una institución que estuvo en operación más de cien años, conoce al cínico Turner (Brandon Wilson, muy bien) quien tiene un punto de vista diametralmente opuesto, no importa lo que es correcto, solo sobrevivir, el mismo lo sabe ya que es un superviviente que ya paso por el lugar, solo para darse cuenta de que no tiene otra opción más que repetir rl ciclo, así los dos chamacos se vuelven mejores amigos soportando a los abusones del lugar, defendiendo a los más débiles, viendo como los guardias se debaten si poner al mexicano entre los negros o los blancos, aguantando las largas jornadas de trabajo que luego mejoran gracias al colmillo de Turner, tolerar los insultos del encargado negro que con tranquilidad puede hacer equipo con el director del lugar, el irascible director Spencer (Hamish Linklater) para torturar a los pobres chicos, y este último ganar premios a ciudadano del año ante la  sociedad, como sigue ocurriendo hasta nuestros días.

Desde la llegada de Turner en la historia esta coge más ritmo, y la idea inicial del plano subjetivo cobra más fuerza, ya que se mueve entre ambos chamacos, viendo las situaciones que viven en solitario y como ese dúo inseparable, y por supuesto, mirando las caras de ambas en sus interacciones, ya que Ross no tiene empacho en estar cambiando de punto de visto, esto termina dándole mucha fuerza a la historia ya que se siente como si estuviéramos viendo un documental y nos acerca mucho más a ellos, ver como se ven las manos o como voltean al suelo añade mucho a su personalidad. Otro acierto del director es que no se regode4a en la violencia ni en la miseria, sabemos lo que ocurre en ese supuesto reformatorio, todos lo comentan en susurros, de pronto algunos desaparecen, y los castigos se escuchan por todos lados, pero se evita mostrarlo, haciendo que la sensación de peligro siempre este latente, por lo que entendemos como el alma de estos pobres miserables se resquebraja poco a poco.

Esto logra que la denuncia no se sienta machacona o chantajista, sino por el contrario parece que estamos junto a ellos viendo como sufren sus penurias en silencio, pero siempre buscando el lado amable, un sueño por cumplir, un libro que leer, una caminata que disfrutar, una pelea de boxeo que sentir, y un amigo al que querer, en eso pone hincapié el director y eso le da mucha fuerza al relato, escapando del miseralismo, una decisión muy inteligente, además de los fragmentos que vemos del futuro donde Elwood parece rememorar todo mientras es incapaz de escapar de esos fantasmas, existe una vuelta de tuerca que aunque resolví antes de que ocurriera es igual de poderosa cuando se presenta, porque para entonces el director me había ganado, y sucede en esa parte final donde la narrativa no es nada lineal, es cambiante, muta, se entrelaza, y por ello, con ayuda de esa banda sonora, pega en el alma, y eso en el cine se agradece.

Calificación: Notable

27/2/25

Cinecritica: El Brutalista

"EL BRUTALISTA" ("THE BRUTALIST", ESTADOS UNIDOS - REINO UNIDO - CANADA, 2024) DE BRADY CORBET
"Ya te dije que para ese hombre es como remodelar su cocina" le dice desesperada su abnegada esposa Erzsébeth Tóth (Felicity Jones) a su marido, el presuntuoso y ambicioso Lászlo Tóth (Adrien Brody, demostrando de nueva cuenta el peso del dolor solo con sus ojos), y uno junto con ella, ya que para todos es obvio que el ricachón pedante, petulante, pesado, creído, caprichudo y resentido solo tiene arranques de ganas e inspiración que de la noche a la mañana puede dejar de lado con una rabieta, es decir, el epitome máximo del capitalismo, un tipo que piensa en él y solo en él, que solo se ama a si mismo, y que si acaso pareciera tener algo de cariño por un único ser diferente a él mismo, en este caso su madre, en realidad solo es un manierismo para demostrar que sigue siendo humano, y al mismo tiempo, enaltecerse en forma de linaje, es decir, estamos ante el cada vez más mostrado problema del capitalismo rapaz en forma física con un hombre que aunque aparenta ser culto, humano e inteligente, dista mucho de esas virtudes, pero si las necesarias para hacerse de dinero, como lo son la arrogancia, el amor propio, la inseguridad personal, la ambición desmedida y el hambre de vanagloria.

Estos momentos, los que critican al sistema de poder y el monetario, la brecha entre los privilegiados y los de abajo, y por supuesto, el romántico sueño americano que la mayoría de las veces puede ser una pesadilla, es donde brilla esta larguísima cinta de Corbet, ya que señala lo que casi siempre es diferente, dándole un enfoque especial a la historia, en este caso, lo turbio que puede llegar a ser la búsqueda del anhelado sueño americano, pero por otro lado la historia parece extenderse innecesariamente, no en las escenas que buscan ser épicas intentando emular el cine de epopeya de antaño, sino en los momentos en que se redunda en las ideas una y otra vez, como en la mencionada primer cita inicial, cuando la escuche me encanto, pero conforme se repetía una y otra vez sentía que perdía fuerza, entiendo que quizá quiera darse a entender que el protagonista no aprende, pero las mismas palabras exactas se sienten reiterativas, como sucede con muchas cosas en la cinta.

Esa pesadilla migrante se muestra perfectamente en ese plano secuencia inicial, donde seguimos a Lászlo por todo el interior del barco junto a todas las personas metiéndonos de lleno el tumulto hasta liberarnos con ese cielo azul hermoso y la poderosa imagen de la estatua de la libertad volteada, como burlona imagen blasfemica de la estatua recibiendo a los nuevos integrantes - "
Dame tus abatidas, tus pobres, tus amontonadas muchedumbres que ansían respirar libremente" - de ahí en más seguimos la vida del arquitecto, desde su trabajo con su primo americanizado (Alesandro Nivola) y ¡católico! y su esposa viboreante (Emma Laird) en la mueblería de la pareja, pasando por sus aventuras sexuales donde saca a relucir sus manías, con la construcción de una biblioteca donde se ve por vez primera el estilo brutalista que le da título a la película, y su trabajo en construcción donde es "rescatado" por el mencionado magnate Harrison Lee Van Buren (Guy Pearce, robando impunemente cada escena en la que aparece).

Es ahí cuando comienza la labor titánica central de la cinta, una empresa grandísima de un mausoleo simbólico que tendrá biblioteca, gimnasio, auditorio y capilla en medio, con todo y abertura central en forma de cruz que se ilumina de forma casi etérea en el lugar, pero la dificultad del proyecto, los dimes y diretes, los accidentes de trabajo, los arranques de soberbia del arquitecto judío, y las rabietas del ricachón hacen que sea una misión casi imposible, esto aunado a la drogadicción de protagonista, su esposa enferma y su sobrina traumada, que aparecen pasando el intermedio de la cinta, con el mejor momento en esa alarmante sumisión del judío arrogante por parte del abyecto empresario que como en toda la cinta, muestra sus simbolismos con trazo grueso, todo esto acompañado de una fotografía en 70 mm perfecta para contar esta epopeya, una banda sonora majestuosa y buenas actuaciones. 

Lástima que su final sea tan apresurado y trompicado, que sea tan repetitiva en sus ideas, y peor aún, que siga esa manía cansina de victimizar a los "inteligentes, buenos, educados, y talentosos judíos" por parte de todos los demás, que son monstruos ignorantes, malévolos, viles, insidiosos, crueles y estúpidos, sean católicos, protestantes, norteamericanos y por lo visto palestinos, como deja claro su mensaje sionista de que merecen ese pedazo de tierra, que solo entre ellos pueden vivir felices y esa tétrica frase final "lo importante es el camino, no el destino", ósea que para los judíos el fin justifica los medios, no es una sorpresa pero eso no exenta de que a uno le den escalofríos. 

Calificación: Bastante Bien

26/2/25

Cinecritica: Seis Triple Ocho

"SEIS TRIPLE OCHO" ("THE SIX TRIPLE EIGHT", REINO UNIDO - ESTADOS UNIDOS, 2024) DE TYLER PERRY
De un tiempo para acá que se hacen muchísimas películas que enaltecen a las personas de color, y mucho más si son afroamericanas, se ha tomado como un grito de guerra progresista que quizá inicio como la necesidad de reivindicar errores pasados, pero que ha terminado convirtiéndose en una moda, una que ya no golpea la taquilla como antes, pero que sigue amasando premios con críticos elogiando cintas que en la gran mayoría de los casos si acaso llegan a ser correctas, y que con el tiempo terminamos olvidando debido a que más allá del discurso social didáctico, tienen poco o nada que ofrecer cinematográficamente, esto por supuesto le sucede a la insulsa, aburrida y melodramática película de Tyler Perry sobre el batallón del título, que realizaron el trabajo postal a finales de la segunda guerra mundial en tiempo récord cuando se había atrasado bastante, causando que la moral de los soldados bajara por la falta de noticias de sus familiares, y que estos no supieran si seguían vivos.

El problema es que lo que en papel parece una premisa interesante se queda en nada, en un panfleto progresista en contra de los blancos vanagloriando a los negros cuya única utilidad es causar más roces en la actualidad. El inicio es un horror de efectos especiales que hacen llorar los ojos, para luego ir atrás en el tiempo a una aburrida relación interracial que nunca termino de creer entre Lena (una chirle Ebony Obsidian) y el judío Abram (Gregg Sulkin), quien ya sabemos que muere en el inicio, como la chica esta dolida y no tiene dinero se enlista en el ejercito donde hace equipo con un grupo variopinto con personalidades unidimensionales y que no tienen peso en la trama (si acaso se salva Shanice Shantay con su desechurada Johnnie Mae), donde aguanta a la Mayor Adams (una vociferante Kerry Washington), una luchona y ambiciosa mujer que hace lo que puede para hacer ver su valía, después de aguantar racismo y machismo son enviadas a apoyar en el correo.

Una tarea complicada debido a la desorganización, pero mucho más por el racismo imperante que evita a toda costa que avancen, ya sea negándoles apoyo, poniéndoles obstáculos y quitándoles el tiempo, y eso es todo, porque se ve muy poco de como resuelven el problema que tienen enfrente, en lugar de eso vemos como son atacadas de forma sistemática y racista por todos los blancos malos, liderados por un malo maloso General Halt (Dean Norris) al que solo le falta reírse como el Dr. Evil de "Austin Powers" para cerrar la caricatura, todo esto mientras el ritmo desigual - primero lentísimo, luego acelerado -, el montaje confuso, la terrible edición, los horrendos efectos, el guion de telenovela mexicana, la música machacona, las actuaciones exageradas y el dramatismo heroico gritando en todo momento causan pena ajena, al final no parece que estemos dando valor a lo que hicieron estas mujeres sino recordando lo malo de los blancos y como los negros siempre han sido víctimas a las que no se les reconoce nada, y por si quedaban dudas, Oprah hace de líder de las mujeres negras, justo como en la actualidad, ¡vaya telita! y además terrible película.

Calificación: Churrito

25/2/25

Cinecritica: Memorias de un Caracol

"MEMORIAS DE UN CARACOL" ("MEMOIR OF A SNAIL", AUSTRALIA, 2024) DE ADAM ELLIOT
Desde los créditos empieza a maravillarse con lo que ve en pantalla, una especie de plano secuencia falsa que nos pasa por una multitud de accesorios y objetos que demuestran de golpe lo quisquilloso y perfeccionista que es Elliot, y no solo porque son muchísimos y todos presumen una calidad impresionante, sino porque cada uno de ellos tienen presencia e importancia en la cinta, y los que no son ecos de los creadores, por lo que queda claro que dejaron su alma en cada fotograma realizado, en cada foto tomada, en cada pequeño fragmento de mundo creado, pasando estos tenemos a una anciana agonizando que resucitando de forma hilarante solo alcanza a gritar "¡papas!", un momento que rompe la tensión y de paso no informa que el humor negro que va a impregnar la cinta en todo momento, que puede pasar de una mujer llorando la defunción de un ser querido, romper el ambiente de manera exquisita con humor y retomar el tono anterior pero golpeando más fuerte por el astuto cambio de tonalidad, es decir, Elliot sabe como manejar los sentimientos del respetable, pero nunca los manipula, sino que los acompaña.

Este es uno de los puntos fuertes de la cinta de animación en stop motion, el cambio de tono, la movilidad entre escenas, que pasan de ser tan tristes que lloramos desconsoladamente a hacernos reír a carcajadas, a enojarnos con lo injusto de la vida, para inmediatamente reconciliarnos con la misma la ver la maravilla de momentos que es capaz de regalarnos, Elliot sabe que la vida es agridulce, complicada, imperfecta, miserable, maravillosa, dura y hermosa, y nos lo recuerda en cada oportunidad que tiene, de tal forma que uno nunca siente que nos esté manipulando o chantajeando, ni que se regodee en la miseria como otras famosas cintas, por el contrario siempre se siente sincera y honesta, dulce y comprensiva, consciente de la dificultad que es vivir y sobrevivir la vida, pero sabedor de que el aceptarla y afrontarla nos dará la dulce experiencia de ser felices, aunque sea por momentos, por épocas, por etapas, por fragmentos que nos son otorgados por esos pequeños pero valiosos momentos que varían de acuerdo a cada persona.

La animación stop motion es lo más artesanal que uno pudiera pensar, en esta época tecnológica y con el auge de las inteligencias artificiales y los programas por computadora, que Elliot decida hacer todo con las manos junto a sus animadores le da mucho valor, ya que vemos a estos personajes de plastilina imperfectos con las huellas marcadas, con defectos de proporción y marcados brincos en los movimientos, y uno no puede dejar de pensar que tienen algo especial, una notoriedad que la más realista y hermosa imagen computarizada no puede entregar, el hecho de que alguien lo hizo con su esfuerzo y entrego parte de su ser a ese pequeño modelo de plastilina y alambre, que además hace acompañar de ropa hecha a su medidas, accesorios confeccionados de forma detallista, un mundo que los rodea realizado de forma concienzuda y múltiples objetos alrededor realizados y apostados de forma maniática, toda una oda al arte y al trabajo duro, al espíritu humano, que se ve reflejado no solo en esas huellas humanas en los personajes sino en las características y personalidades que los identifican.

El diseño de los personajes y su mundo es otro punto a favor para el director, ya que se amoldan perfectamente a la historia que quieren contar, nos recuerdan que no todo tiene que ser hermoso, ni verse bien, ni ser impecable, por el contrario en esa "fealdad", en esa "imperfección", es donde se encuentra la humanidad y su valor espiritual, en cuanto a los aspectos técnicos solo puedo tener elogios, con un Adam Elliot dirigiendo de forma sublime y con una banda sonora orquestal hermosa de Elena Katz-Chernin apoyada principalmente en piano. Es entonces cuando llegamos a lo mejor de la cinta, la historia que nos cuenta Elliot y como lo hace, cuenta una historia tan humana que mientras uno ve la pantalla olvida que está viendo animación y solo ve a la desgraciada Grace (voz de Sarah Snook) viviendo su vida con la esperanza que la caractriza en casi todo momento - "soy el tipo de persona que siempre ve el vaso medio lleno" - comenta como quien dice que le gustan los días soleados.

Después de la muerte de Pinky (voz de Jacki Weaver) al inicio de la cinta vemos a Grace contarle a su caracol favorita su vida, desde que era un bebe en el vientre de su madre donde amaba estar ya que siempre le ha gustado la seguridad del encierro, pero de donde se vio obligada a salir prematuramente junto a su hermano gemelo Gilbert (voz de Kodi Smit-McPhee), esto causo que tuviera el labio leporino y que su madre no sobreviviera, como su padre había sufrido un accidente que lo dejo parapléjico este vivía su vida alcoholizado, pero siempre dispuesto y atento a su familia a quienes les dejo hermosas memorias antes de fallecer repentinamente, debido a esto Grace y Gilbert son separados, la chica es enviada con una pareja obsesionada con los libros de autoayuda, buenos y atentos pero siempre distantes, en tanto Gilbert llega a una familia de fanáticos religiosos que lo explotan laboralmente y le hacen vivir un infierno por irónico que parezca.

Esto deja a Grace sin nadie que la proteja ya que su hermano no solo había salvado una vez su vida, sino que la defendía en todo momento, aunque esto significara un ojo morado y un diente menos, así que la chica se ve obligada a valerse por sí sola, lo que ocasiona que se recluya todavía más en ella, y su vida se vea resumida a esperar que su hermano llegue a rescatarla como prometió, en tanto se obsesiona cada vez más con coleccionar todo lo que tenga que ver con caracoles en una especia de homenaje a su fallecida madre, pero también como muestra de su propia personalidad, por fortuna conoce a la desmadrosa Pinky, quien ha enviudado dos veces, pero también ha tenido una vida plena que le hacen regresar parte de su felicidad al visitar ancianos, y cuyo mayor miedo es tener Alzhéimer, la cinta nunca detiene de contar situaciones y vivencias, ya que trata sobre al vida de Grace y las personas a su alrededor, que la ayudan a formar su propio yo.

Todo esto mientras se tocan temas tan sensibles como las muertes en el parto, los accidentes inmovilizantes, la depresión, el suicidio, la piromanía, el alcoholismo, la depravación, los fetiches obsesivos, el fanatismo religioso, la homosexualidad, la cleptomanía, lo superficial de la autoayuda, el maltrato infantil, el engaño de pareja, y el enclaustramiento como forma de vida, pero también el otro lado de la moneda, con el sacrificio, el amor fraternal, el valor de la familia, la importancia de los recuerdos hermosos, la abnegación parental, el poder del amor, la belleza del mundo, lo inconmensurable de los detalles pequeños, la valía de los sueños, la gravedad de tener una meta, la magnitud de la seguridad propia, el amor a uno mismo, y por supuesto, la
multitud de momentos desternillantes, hilarantes, resquebrajantes, emocionantes y emotivos que terminan desarmando a uno - por lo menos a este servidor -, y es que como dice Pinky en ese clímax esplendoroso - "Habrá dolor, pero así es la vida, tienes que enfrentarla de frente, se valiente. La vida es un hermoso tapiz que debe ser experimentado, sus pequeños placeres deben ser saboreados, la vida solo se puede entender hacia atrás, pero tenemos que vivirla hacia adelante", habrá que hacerle caso a Elliot, seguir siempre hacia adelante como los caracoles, no mirar atrás, y disfrutar los placeres de la vida en los detalles, como el ver esta hermosa película.

Calificación: Excelente

24/2/25

Cinecritica: No Other Land

"NO OTHER LAND" ("IDEM", TERRITORIO PALESTINO OCUPADO - NORUEGA, 2024) DE BASEL ADRA, HAMDAN BALLAL, YUVAL ABRAHAM Y RACHEL SZOR
"Por lo menos estas imágenes dejaran constancia de que alguna vez existimos" enuncia desesperanzado el activista palestino Basel Adra, algo parecido enuncia el luchador incansable que sigue la tradición familiar de pelear contra el sistema para ayudar a los demás, a su pueblo, su familia, sus amigos, y por supuesto a él mismo, de un genocidio manejado con pincitas pero infranqueable, inalterable y siempre en movimiento, y justo por ello mucho más terrible que los intentos de hacer algo parecido de golpe y porrazo, cuando uno escucha esto se hace un nudo en la garganta, Basel es un joven que nunca se rinde, que aguanta los golpes de la vida uno tras otro, que ha vivido sufrimiento tras sufrimiento, desde temprana edad miro como su padre era apresado, pero que de todas formas - o quizá debido a ello - es incapaz de mirar a otro lado, de dejar pasar las cosas, de aceptar su derrota, por el contrario siempre está en pie de lucha, consciente de que lo tumbaran una y otra vez, y de que si se logra algo, esto será paulatinamente lento.

Incluso en un momento clave del documental, Basel le reclama al periodista judío y también director Yuval que abra los ojos, que él como todos los que le han ofrecido su ayuda quieren llegar un par de días y que grabando, haciendo entrevistas y reportajes piensan que resolverán todo, que su familia tiene generaciones peleando por sus derechos, que tienen décadas aguantando barbaries y humillaciones, y que en realidad ya todo el mundo sabe lo que ocurre con los palestinos, y que aun así no hacen nada, ante esto uno tiene que darle la razón al también director Basel, todo el mundo sabe lo que ocurre en el territorio de Palestina y nadie llega más allá de sentir compasión, la insultante lastima, o peor aún, decir que está bien que suceda eso, que Hamas son los peores terroristas y asesinos que han existido, y que los palestinos, o pertenecen a Hamas, o están de su parte y por ello merecen lo que les sucede, si, eso he escuchado inclusive de familiares, un horror.

Para ese tipo de personas lo que verán en pantalla solo serán hechos aislados e incluso manipulados que no tienen importancia, pero lo que están de parte de los palestinos, y los imparciales, sufrirán ante esta crónica de abuso de poder, violencia desatada, inmoralidad descarada, odio incontrolable y genocidio sistemático por parte de Israel, del pueblo judío usando toda su poderosa maquinaria global para erradicar sobre la faz de la tierra a un pueblo que ha vivido tranquilo en aldeas durante cientos de años, así que vemos, o mejor dicho, somos obligados a ver como los judíos deciden como juez, fiscal, abogado y partes que el territorio donde están las aldeas palestinas en Cisjordania son declaradas campo de practica para tiro del ejército israelí, y como desde el fallo se dedican día a día a visitar las aldeas para tirar las casas y edificios que las constituyen - con todo y escuelas llenas de niños -, en tanto los habitantes intentan levantarlas durante la noche solo para ver como las derriban de nuevo y de paso se roban sus materiales.

Así que durante el documental vemos imágenes de archivos de Basel que nos dice que nunca ha conocido algo fuera de este infierno, las valientes imágenes tomadas en cámara profesional, amateur y hasta celular de los abusos de los judíos, y el día a día de Basel, que aun con todo su sufrimiento y penurias es capaz de tener momentos hermosos junto a su familia, sus amigos y compatriotas que van desde compartir una comida hasta reírse de que escondieron a alguien del ejército, en tanto uno se va encabronando y emputando cada vez más ante la destrucción de sus hogares, la expulsión de sus
pueblos, arrestos por sus fueros, disparos porque si, golpes a cada momento, insultos racistas, y un odio inconmensurable que no se entiende de parte del pueblo judío, con todo y civiles causando vejaciones y muertes con auspicio del ejército, dejando imágenes tan poderosas como a Basel derrotado ante la llegada de la maquinaria israelí, los niños jugando en cuevas, escapando de la escuela, una madre llorando y deseando que Dios llame a su hijo parapléjico y ¿por qué no? la celebración de la salida del padre de Basel de la cárcel y esas múltiples charlas entre el palestino y el judío, que nos recuerdan que no hay diferencia entre ellos, más allá del deseo de poder y sentimiento de superioridad, un documental necesario.

Calificación: Muy Bien

23/2/25

Cinecritica: Maria Callas

"MARIA CALLAS" ("IDEM", ITALIA - ALEMANIA - CHILE - ESTADOS UNIDOS, 2024) DE PABLO LARRAIN
Como en las dos cintas biográficas sobre mujeres que ha realizado Larraín anteriormente - por un lado la interesante "Jackie", por el otro la notable "Spencer" -, el director se enfoca en un lapso de tiempo bastante corto y usa flashbacks de manera puntillosa para explicar su vida y situación actual, dándole forma a su situación emocional y mental actual, algo que el director siempre logra dejar claro, esta vez apoyado por el guion de Steven Knight que nos presenta la última semana de vida de la Diva de opera que no solo destaco por su grandísimo talento, sino que se volvió mediática por su relación toxica con Aristoteles Onassis (Haluk Bilginer convertido físicamente en el sádico magnate), y desde el inicio Larraín y su guionista saben que van a presentar al público y como hacerlo, de tal manera que la Maria Callas de una entregadísima Angelina Jolie deja claro desde los primeros momentos que el personaje de "La Callas" ha consumido completamente a Maria Anna Cecilia Sofia Kalogeropoulos.

Esto desde el primer instante en que aparece, bajando de su cama con porte y casi vestida, para de inmediato mandar a su abnegado criado/mayordomo Ferruccio (Pierfrancesco Favino, excelente) a mover el piano de un lado para otro cual capricho de diva, aunque sepa perfectamente que el tipo tiene la espalda tan mal que apenas puede con su alma, o que ponga a su criada Bruna (Alba Rohrwacher, maravillosa) a escucharla mientras prepara el desayuno para que le dé su opinión sobre su desempeño, causando por supuesto, fantasías que le hacen pensar que puede regresar a los escenarios, cuando hace años que perdió el talento que la consagro, sea por ese bajón de peso que dio de golpe quizá ayudada por drogas, quizá por la orden de su amante Onassis de que dejara de presentarse, o quizá por los infaltables excesos que marcaron su vida y que justamente en esta etapa final toman mucha más presencia, con medicamentos escondidos aquí y allá, fármacos conseguidos por su hermana y sus peleas con los médicos.

Es decir, Larrain logra perfectamente poner en pantalla esta personalidad contradictoria, por un lado la diva inalcanzable que es déspota ante todos y que hace berrinches como niña chiquita, y por otro lado la persona de buenos sentimientos que tanto aman sus empleados, por supuesto, uno la entiende con esos flashbacks de su doloroso pasado, pero al mismo tiempo uno no entiende porque acepta ser la amante del millonario dejando humillar al grado de seguir siendo la segunda cuando la viuda Jackie Kennedy de inmediato lleno el lecho caliente de su esposo con el multimillonario, algo todavía más confuso cuando vemos que Maria siempre esta drogada y sufre alucinaciones, por lo que no queda claro que es realidad y que es falso, en lo que si tenemos certeza de su falsedad es ese supuesto documental donde acaso Larraín se proyecta y que es la parte más débil del filme.

Detalles que siempre ha tenido el director y que causan bajones en su cine, comenzando por ese amor a verse el ombligo, combinado por evitar los aspectos más turbios de las mujeres que pone en pantalla, llegando en algunos casos a la hagiografía victimista, y que causan el peor de los defectos en una pantalla, causando que por momentos todo el asunto sea reiterativo y aburrido, todos estos pecados los tiene esta cinta, pero en cuanto a los aspectos técnicos - la fotografía, las tomas y encuadres, la edición, el diseño de época, el vestuario y la banda sonora - no existe ninguna queja, el director sigue siendo tan impecable como siempre, unido a una astuta manera de hacer cantar a la diva real Jolie, y la actuación de todos, en especial de esta última cargando la cinta, logran que uno termine disfrutando la función, aunque nunca alcance el nivel de calidad de una interpretación de la verdadera Callas.

Calificación: Vale la Pena

22/2/25

Cinecritica: Septiembre 5

"SEPTIEMBRE 5" ("SEPTEMBER 5", ALEMANIA - ESTADOS UNIDOS, 2024) DE TIM FEHLBAUM
Los eventos de ese nefasto 5 de Septiembre de 1972 en Munich se han llevado al cine en múltiples ocasiones, tanto lo que paso antes como sucesos anteriores que llevaron a este o lo que desencadeno, como en la subvalorada "Munich" de Steven Spielberg, pero esta vez se muestra como thriller casi en tiempo real, con un ritmo trepidante y un montaje dinámico que enlaza las tomas de la película que emulan un estilo documental con imágenes de archivo sacadas de la propia ABC, aunque conocemos perfectamente la historia, el hecho de presentarla de esta manera le da una frescura que logra mantener el impacto de los hechos, ademas la cinta apenas dura hora y media donde ademas de narrar los hechos terroristas ocurridos y como los vivieron las personas cercanas nos adentra en el trabajo de televisión y periodístico en vivo, lo que nunca deja de ser interesante, tanto por la premura que manejan, como la presión de los tiempos, que sumado al suceso suman mucho a la tensión.

Todo inicia con las transmisiones de los juegos olímpicos de Alemania 1972 con las victorias de Mark Spitz colgándose nada menos que siete medallas de oro, el productor Marvin Bader (Ben Chaplin, bien) sigue la última competencia con la victoria del norteamericano de forma profesional, a lo que entra de inmediato el rapiñezco ejecutivo Roone Arledge (Peter Sarsgaard imponiendo presencia) que apunta que no tomen al ganador, sino al alemán perdedor debido a que Spitz es de ascendencia judía - "en el patio de Hitler" -, comenta con sonrisa sardónica, casi de inmediato vemos que el joven productor Geoffrey Mason (John Magaro, bastante bien) batalla con un alemán que no quiere darles unos cables, y que se queja de que los gringos saben quejarse, por supuesto, nunca tenemos la oportunidad de ver si lo que dice el tipo es verdad, y acto seguido se escuchan unos disparos que el alemán desestima, es decir, estamos nuevamente ante una cinta que vanagloria a los judíos y de paso culpa e imbecilita a los alemanes.

En cuanto a la factura técnica no hay mucha queja, el diseño de producción es bueno y logra trasportarnos a la época de los setenta, en esto ayudan el vestuario y la peluquería, además la fotografía sucia estilo documental que siempre se ve nerviosa es justo lo que necesitaba la historia, inclusive las tomas con cámara en mano sirven para este cometido, y el reparto coral cumple perfectamente, a los mencionados se suma una espléndida Leonie Benesch que devora la pantalla cada que aparece, junto a un larguísimo número de secundarios que cumplen en todo momento. En cuanto al tono se puede decir que es bueno, no se mete demasiado en cuestiones políticas y por momentos tiene el grado de amoralidad que es normal en los periodistas preocupados por el rating, y esto lo representa perfectamente Sarsgaard.

Por desgracia, ante cada momento de amoralidad e inmoralidad de los periodistas llega un pretexto para ellos, una mención de superioridad moral, y nunca empata lo que sale de sus bocas y sus acciones, así que vemos como hacen de todo para engañar al gobierno y autoridades alemanes, incluido sabotear un plan al presentarlo en televisión, pero todo se muestra como si lo hicieran desde una superioridad moral donde de paso siempre critican a los alemanes y victimizan a los judíos, algo que se siente incluso hipócrita viendo lo que sucede en la actualidad con los Palestinos, una pena, ya que la ejecución es valiosa, de ser una cinta más cínica e imparcial tendría más fuerza, donde no se vanaglorie a los productores televisivos que a final de cuentas solo quieren dinero, al final un personaje le dice al ambicioso Ronne, que nunca quiso entregar la exclusiva a noticias, que le va a llegar un jugoso bono, pero son detalles que luego se blanquean, una pena, pero eso sí, nunca de ser un buen thriller lleno de tensión.

Calificación: Vale la Pena

21/2/25

Cinecritica: La Única Mujer de la Orquesta

"LA UNICA MUJER DE LA ORQUESTA" ("THE ONLY GIRL IN THE ORCHESTRA", ESTADOS UNIDOS, 2024) DE MOLLY O'BRIEN
Molly hace su debut en la dirección con un mediometraje documental que le rinde honor a su tía Orin O'Brien, una mujer de 89 años que está a punto jubilarse de la filarmónica de New York - donde justamente fue la primer mujer a la que se refiere el título -, al tiempo que da clases a varios alumnos, está en medio de una mudanza, y tiene tiempo de conversar con su sobrina donde insiste una y otra vez conque no es alguien especial, al grado de quejarse con ella "me quieres hacer ver como alguien importante y eso me incomoda", un rasgo de humildad verdadera que rebosa durante todo el tiempo que aparece en pantalla, y que le da una personalidad única, incapaz de tomar ventaja de la situación que le ponían a modo los medios de comunicación en el momento que ocurrió, con todo y datos falsos llenando los artículos de medios impresos, y que solo demuestra el decoro con el que se manejó toda su vida.

Al final la hija de dos famosos actores de hollywood - nada menos que George O'Brien y la bellísima Marguerite Churchill - brilla por luz propia, pero principalmente por su forma de ser, una mujer sencilla, profesional, obsesionada con la música, amante de la música, y capaz de felicitar a todos los demás de la manera más cordial y sincera, incomoda ante la fama que quiso hacerle la prensa en su momento, y celebrando sobre todo el trabajo en equipo, y es que la mentalidad de esta mujer es fascinante, nunca quiere sobresalir, no se aprovecha de nadie ni de nada, y repite una y otra vez que debe haber hormigas y soldados, un trabajo primordial al que se le da menos valor del que tiene según su parecer, y que nunca pierde el foco de la realidad ni se crea mundos alternos, ante la falta de hijos, la única cuestión que le quedo pendiente, responde cortante ante la idea de su sobrina de que sus instrumentos son sus hijos que "nada que ver, si acaso podría considerárseles mascotas", ante su capacidad de racionamiento, lo centrada que es, lo profesional que se maneja, su avasallante talento y su inmenso carisma uno cae rendido, y entiende perfectamente a su familiar y directora.

Calificación: Vale la Pena

20/2/25

Cinecritica: Duna: Parte Dos

"DUNA: PARTE DOS" ("DUNE: PART TWO", ESTADOS UNIDOS - CANADA - EMIRATOS ARABES UNIDOS - HUNGRIA - ITALIA - NUEVA ZELANDA - JORDANIA - GAMBIA, 2024) DE DENIS VILLENEUVE
La anterior cinta sobre la obra de Frank Herbert me aburrió en demasía, no recuerdo nada de aquella experiencia más allá de la frustración cuando la miraba y la lucha contra al aburrimiento mientras irremediablemente cabeceaba sin cesar, quise culpar a un hipotético cansancio de esto e invente verla de nuevo ya descansado, a los pocos minutos supe que el cansancio no tenía nada que ver, la cinta aunque impresionante visualmente me aburria en demasía, no me transmitía nada, y lo que es peor, tenía una pomposidad petulante disfrazada de dizque profundidad que me exasperaba y echaba para atrás, espere que la segunda parte fuera mejor, después de todo ahí está la carnita de las batallas y ese enfrentamiento final que ya había visto en la desquiciada pero fallida "Dune" de David Lynch, por desgracia esta cinta nunca alcanza la cuota de locura de aquella, ni acepta el ridículo, por el contraria seguimos con esa seriedad que lastra toda la película.

Empezamos justo donde termino la anterior "Dune", con el elegido Paul (Timothée Chalamet con ese histrionismo y sufrimiento que ya me está hartando) uniéndose a la tribu de los Fremen, que son retratados como fanáticos religiosos parecidos a los musulmanes con todo y alivio cómico en manos de Javier Bardem como un desaforado creyente, que dicho sea de paso, no creo haya sido a propósito, Paul aprende sus costumbres y vive con ellos, además de que la arisca Chani (Zendaya) se enamora de él porque... esta carita supongo, ya que sucede en un segundo, en tanto su madre Jessica (Rebecca Ferguson, de las pocas que desquita el sueldo) toma un agua de la vida que la hace sabia, y de paso al feto que habita en ella con quien mantiene largas platicas y hasta discusiones, de hecho esto junto a la comicidad no pretendida de Bardem son lo rescatable de una cinta que después de eso deambula entre dizque ataques rebeldes pesimamente conectados sin tensión, gusanos gigantes que primero son una amenaza y luego son montados por todos, intrigas políticas sin sentido y malos malosos que en lugar de ser una amenaza dan pena.

Y es que, ese es el principal problema de la película, situaciones que se sienten mecánicas solo para que avance la trama, escenas hiladas sin sentido del ritmo ni la narrativa, enzarzada trama política a la que no le entiende nada, y personajes que entran y salen de encuadre sin peso en la trama pero que presumen un nombre famoso para llevar a las salas al respetable; una Florence Pugh que no aporta nada, Christopher Walken casi en cameo, un Josh Brolin desaparecido, una Léa Seydoux desaprovechada, e incluso una Anya-Taylor Joy saliendo dos segundos, sumado a personajes antagonistas que dan pena ajena y que en la primera nos los presentaron como importantes, el Barón de Stellan Skarsgard, el personaje de Charlotte Rampling y el irrisorio personaje de Dave Bautista que antes era imponente y ahora un cobarde simplón, solo porque si. Nadie niega el poderío visual de la cinta, y en especial el sonido con una buena banda sonora que evita uno se duerma, pero falta emoción, alma, carisma, en pocas palabras falta cine y por más que la gente presuntuosa cacaraqueé que estamos ante un futuro clásico tengo claro que nadie recordara esta cinta más adelante, no me acordaba de nada de la primera, esta segunda parte está condenada a lo mismo.

Calificación: No Vale la Pena

Cinecritica: Resistencia

"RESISTENCIA" ("THE CREATOR", ESTADOS UNIDOS, 2023) DE GARETH EDWARDS Cuando llevaba ya un buen rato viendo la más recie...