1/3/19

Cinecritica: La Favorita

LA FAVORITA (THE FAVOURITE, REINO UNIDO - IRLANDA - EU, 2018)
La Reina Anne (Olivia Colman, perfecta) es una niña insegura y caprichuda a la que lo que menos le importa es el futuro del país y sus súbditos, en lugar de eso se preocupa por como se ve, por su maquillaje, su ropa y principalmente por tener contenta a Sarah (impresionante Rachel Weisz) no importa que para eso le tenga que regalar un castillo o dejarla tomar todas las decisiones políticas, despues de todo son amigas de la infancia y cierta vez Sarah le salvo la vida a la ahora reina aunque al enterarnos mas bien parece una tontería de niños, esta mujer que es la mas poderosa del reino británico toma sus decisiones de acuerdo a su estado de humor, berrinches o venganzas, unas decisiones que afectan a miles y que hacen peligrar a un pueblo, quizá por ello Sarah decide tomar total control del país, moviendo los hilos ni siquiera de manera oculta, dándole todo el poder al partido con el que tiene migas y por supuesto llevando lo que puede a su molino.

Pero la relación tan extraña que llevan nos hace dudar, ¿porque tiene tanto poder Sarah sobre Anne? ¿que es lo que nos perdemos? no debemos preocuparnos ya que el secreto a voces que conocen todos los políticos de pacotilla que habitan el castillo se hará mas evidente y forma parte integra del relato, todo esto debido a la llegada de Abigail (esplendida Emma Stone con acento británico), una aristócrata venida a menos prima de Sarah, Duquesa de Marlborough, que su padre perdió en un juego de azar y que ha sufrido humillaciones toda su vida, y las seguirá viviendo a pesar del trabajo de criada que le da su prima, es claro que su belleza a es superior a la media y se nos indica claramente cuando un tipo se masturba en el carruaje donde llega la castillo solo por tenerla enfrente, o los celos y malos tratos del otro personal, la chica aun con todo solo quiere ayudar y con la amabilidad e inocencia que aun le queda ayuda a la reina con remedios herbolarios pero tras esto solo es vejada mas.

En cierto momento Sarah se da cuenta que Abigail no es del desagrado de la reina y que sus modales pueden ayudarle a tomarse un descanso de la cambiante e irritante reina glotona a quien tiene que soportar dia y noche con tal de mantener su cuota de poder, mas pronto de lo que cree Sarah se da cuenta que ha cometido un error, Abigail no solo se ha ganado el favor de la reina sino que ha perdido la inocencia que tenia para transformarse en un lobo con piel de oveja que hace hasta lo imposible para no perder el lugar que tiene en ese momento, ya sea descubriendo cierto secreto entre Sarah y Anne que usara a su favor con sus mejores armas de seducción, haciendo equipo con los contrarios de Sarah, y por supuesto manipulando a la reina para ganar su favor totalmente, y pasar de ser la mascota, y el objeto sexual a una mujer poderosa con la misma influencia que su prima.

Es asi que la cinta se convierte en un compendio de vaivenes donde dos mujeres se pelean el favor de una reina aniñada por medio de venganzas, intrigas y sexo, donde somos participes de un humor perverso donde la crueldad no se toma vacaciones y cualquiera es capaz de lo que sea con tal de lograr sus fines, donde lo suntuosa del castillo y la elegancia de las vestimentas queda apocada por la maldad humana, siempre amoral y maliciosa, ya sea encarnada por una reina que no sabe lo que quiere, que disfruta siendo coqueta, objeto del deseo,  y ansia de poder, por Sarah que es fuerte de carácter, cínica, y segura de si misma, una Abigail que detrás de unos ojos de cordero y piel lechosa esconde una ambición que se logra con intrigas y cuidadosos modales, o los políticos barones y condes que se revuelcan en su propia inmundicia con juegos desnudos, carreras de gansos y juegos de poder.

Este mundo amoral es el que nos presenta el director Yorgos Lanthimos que como en "The Lobster" vuelve a mostrar la estupidez y ambición del ser humano, con esa misantropia que lo caracteriza y con la creación de mundo simbólicos que siempre dinamitan aspectos que la sociedad considera inalterables o que ve de un modo idealizado, esta vez no estamos en un mundo ficticio pero queda claro que si es un mundo propio, una manera de mostrar como los humanos, la sociedad y el poder siguen manejándose de la misma manera desde el inicio de los tiempos, a final de cuentas el director lleva a los personajes y al mundo adonde quiere, con toques de surrealismo y criticando en todo momento los defectos de las monarquías y lo inútil del poder que a final de cuentas se resume a caprichos de quien lo posee, en este mundo exuberante es donde increíblemente apenas sabemos algo de la guerra que tiene Inglaterra, o de la forma de vivir de las personas, es lo que menos le interesa a Lanthimos pero también deja claro lo que piensa, lo poquísimo que vemos fuera del castillo no es tan diferente, personas que se tiran a la perdición, que se venden por lo que menos, y donde lo amoral es la moneda de cambio.

Con un humor sardónico, malicioso, incisivo y ácido el director junto a sus guionistas Deborah Davis y Tony McNamara ponen en todo momento a sus personajes diálogos inteligentes y sarcásticos, con humor y doble sentido, donde las protagonistas van dos o tres pasos adelante del respetable y donde todas tienen una evolución aunque sea para mal, donde se pasan la estafeta e protagonista y donde no existen villanas, heroínas y victimas ya que todas son todo en cierto momento, la historia va cambiando y con ello el papel que representan las protagonistas, por ello nos preocupamos por ellas, las entendemos, aunque no compartamos sus acciones, y eso se muestra de forma perfecta con una Abigail que llega pidiendo trabajo de lo que sea pero que odia estar donde duerme, que tiene miedo de caer con las prostitutas, para muestra al inicio el aristócrata Robert (Nicholas Hoult, bien) intenta comprar a Abigail y al negarse la maltrata fácilmente, despues Abigail le impone sus reglas y lo tiene amenazado en todo momento, cuando Abigail decide no caer en la pobreza y perdición abraza la inmoralidad y la vileza con tal de lograr lo que requiere aunque eso sea hundir a su propia prima.

En este mundo retorcido Lanthimos no da tregua ni tiene consideración con sus protagonistas que presenta como personas viles y cambiantes que no tienen virtudes, siempre fotografiado de forma que la imagen se deforma, en lugares extraños que nos regalan un mundo retorcido, cambiante, extraño que ilustra de manera perfecta la psique de los protagonistas y el torvo mundo en el que habitan, la fotografía de Robbie Ryan es excelsa en este sentido, usando la luz natural y de las velas para mostrarnos y apenas sugerirnos la suciedad que habitan los personajes, con las cámaras en piso siguiendo extrañamente a los personajes y haciéndonos participes de lo torcido del asunto, la edición de Yorgos Mavropsaridis es impresionante, uno siempre esta seguro de lo que sucede y de las acciones al mismo tiempo que se compenetra con la retorcida fotografía, en cuanto a la música solo ayuda al ambiente, esos sonidos clásicos meten de lleno y enchinan la piel al tiempo que remarcan lo que vemos, y el diseño de producción es tan perfecta que deja anonadado, al igual que el impresionante vestuario, y estas cosas maravillosas, llenas de calidad son solo las herramientas de una historia magnifica de venganzas, intrigas, celos, peleas, seducciones, política y amores donde dos mujeres con mirada perra se pelean por el favor de una mujer variante e ida, que ademas nunca baja la calidad escupiendo diálogos incisivos que se disfrutan en todo momento con una sonrisa retorcida que terminan en estruendosas carcajadas, porque asi somos y solo nos queda reírnos frente a la inmundicia humana y rendirnos frente al esplendido cine.

Calificación: Excelente

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