Baron "Bear" Bailey (Michael Johnston) entra en una tienda esotérica en busca de un regalo para su crush desde hace siete años Nikki Freeman (Inde Navarrette, perfecta), quizá alguna piedra ámbar de esas que ayudan, dan buenas vibras o cambian el aura, alguna de esas tonterías que hasta el mismo Bear sabe que no serán del agrado de Nikki, decide que no vale la pena pero antes de irse mira unas cajitas, que tienen en su interior una varita de sauce que al romperse cumplen el deseo solicitado, el tipo duda pero termina comprándolo, quizá es un buen regalo para su "amiga" de siempre que esta a punto de dejar el trabajo para seguir sus sueños, pero antes de pagar, la dependienta le aclara que ese objeto ha obtenido muchas quejas, el chico se extraña, ¿Quién pensaría que funcionaria de verdad? es solo un juego, pero para su sorpresa la mujer da a entender que no es que no funcione, por lo que ¿quizá las quejas vienen de que funciona?
Esto por supuesto nos remite a la clásica e inalcanzable historia de terror "La Pata de Mono" ("The Monkey's Paw") de W.W. Jacobs y los peligros que conlleva tomar el atajo de cumplir un deseo, y que claro esta, los deseos siempre son tomados por los "entes" que los realizan de forma literal causando el mayor daño posible a los pobres incautos que deben pagar el precio de su deseo hasta con intereses, esto lo comento ya que desde que vemos esto sabemos que se pedirá un deseo, y este se cumplirá con desastrosas consecuencias, llegado el momento, después de una noche de copas Bear lleva a Nikki a casa, y aunque la desea con todas su fuerzas desde que la conoce no es capaz de articular de forma adecuada sus sentimientos, esta torpeza del protagonista resulta cursi y enternecedora, incluso hasta empática ¿Quién no ha pecado de introvertido con la mujer de sus sueños? ¿con miedo a articular palabras que en lugar de dar en el blanco alejen cualquier posibilidad?
Es algo muy humano, momentos comunes en los hombres, por lo menos los que tienen cierta sensibilidad romántica, una que no es tan sana como uno podría pensar, el caso es que Bear es ese sensible bonachón que carga muchos sentimientos, con el pecho explotando pero incapaz de articularlos en una oración, por momentos hasta siendo cobarde, desde el inicio vemos que el tipo es un cursi sin remedio, que esta enamorado de Nikki desde hace mucho, y que todos parecen saberlo menos ella, llegando a su casa encuentra a su gata muerta por comer las pastillas que usa para dormir, y tiene que pasar su luto como Dios manda, pero solo basta una llamada de su manipuladora amiga para que el perrito faldero acuda corriendo a su llamado, que de paso le servirá para intentar causar lastima con la muerte de su mascota, algo por lo que debería estar sufriendo pero que convierte en un arma para poder acercarse al oscuro objeto del deseo.
Bear no podrá decirle a Nikki lo que siente, aun cuando ella lo presione a que suelte lo que trae dentro, pero en cuanto se ve perdido no duda en pedir su deseo -"que Nikki lo ame más que a nada en el mundo"-, claro que su deseo se cumple, pero para su mala fortuna su sueño hecho realidad no tarda en volverse pesadilla, cuando la muchacha se convierta en la peor versión de novia que existe, encimosa, dependiente, demandante, celosa, toxica, chantajista, violenta, y los etcétera que se puedan sumar a los que conocemos relaciones así, pero conforme avanza la situación se va poniendo más grave, la chica no duda en amenazar, en gritar de pronto, llorar a cada momento, reclamar ante cada situación, y lastimarse a si misma y a los demás con tal de que Bear la ame tanto como ella lo ama, a final de cuentas, es justamente lo que impávido joven deseaba ¿Qué no?
La cinta del youtuber convertido en cineasta, de talento demostrado, es un filme de horror que sabe usar todos los engranajes del genero, pone en un ambiente malsano durante todo el tiempo que nos hace sentir incomodos, tensos, y asustados con un terror que no va solo de jumpscares sino de tener miedo en si, a la situación, a la antagonista, y a como todo va escalando hasta salirse de madres, el uso del sonido y de las luces es impresionante, Barker sabe cuando subir el volumen para cortarlo de golpe, cuando no tener música y optar por los sonidos secos de un rostro azotado, y como esconder y mostrar a Nikki, esto es crucial, ya que verla en la oscuridad pone un halo de misterio terrorífico que causa escalofríos, su rostro esta escondido en las penumbras, no somos capaces de verlo y eso causa temor ya que hemos visto antes ese intento de gesto humano que degeneran en monstruosas muecas.
Porque aunque Bear escuche lo que siempre deseo en la linda y tierna voz de Nikki, viene desde un lugar que no esperaba, que se siente enfermizo, perverso, esto lo sabemos ya que no tardamos mucho en notar que la verdadera Nikki esta presa en su propio cuerpo, que eso que vemos no es ella sino "algo" que intenta ser como ella, aunque confiese en cierto momento que no puede, o que quizá esta en un lugar horrible como da a entender esa terrorífica llamada a servicio a clientes. Navarrete logra una interpretación enfermiza, que en realidad asusta, y mucho más cercana a una verdadera novia psicótica que a un poseído, y por ello mismo, más cercana a la realidad que conocemos, después de todo es posible toparnos con alguien así sin que sea sobrenatural.
El subtexto obvio se entiende perfectamente, es una alegoría sobre las relaciones toxicas, la novia pesada llevada al extremo hasta causar terror, pero hay mucho más en la visión de Barker, es al mismo tiempo una fabula sobre las consecuencias de los deseos, y también una revancha femenina a los cansinos chicos que se hacen amigos, pero que en realidad desean algo más, al patético Bear se le regresa todo lo que en cierto momento uso en Nikki, la manipulación, el chantaje, la victimización, al inicio conocemos a Bear como el chico bonachón que desea conquistar a la chica de sus sueños, pero conforme lo conocemos vemos su verdadero ser, uno egoísta y capaz de lo que sea con tal de obtener lo que quiere, la escena donde dice que no tiene nada de malo estar con él es horror puro al desenmascararse, queda claro como lo veía Nikki - esa metáfora de Hansel y Gretel -, pero a Bear no le importa, solo piensa en él y con ello condena a todos a su alrededor, incluyendo a él mismo, que cuando comprende que no puede estar así ya no tendrá salida. Barker logro una terrorífica fabula que da la vuelta a las historias de amor, con mucho tino para causar horror y risas con ese humor negrísimo en el que la tensión viene acompañada de una carcajada culpable que nos aligera para volver a asustarnos, realmente un notable debut.
Calificación: Excelente







1 comentario:
Excelente reseña, gran debut para Barker 100% recomendada
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