"LA VOZ DE HIND RAJAB" ("SAWT HIND RAJAB", TUNEZ - FRANCIA - PALESTINA - REINO UNIDO - ARABIA SAUDI - ESTADOS UNIDOS - ITALIA - CHIPRE, 2025) DE KAOUTHER BEN HANIA
Arribando casi a la hora del metraje, la supervisora de la media luna roja (cruz roja para nosotros) Rana Hassan (Saja Kilani, exquisita) se da cuenta que la pequeña que tratan de auxiliar esta herida, y va casi histérica a reclamar por auxilio al encargado de los rescates, el mesurado Mahdi (Amer Hlehel, bastante bien), quien tiene las manos atadas por la burocracia y la nula humanidad de los israelíes, esté rápidamente insta aotro elemento que suba todo a redes sociales, que ponga los audios subtitulados en inglés, y que especifique que esta herida y sangrando para que la presión social les permita rescatarla, es entonces que el rabioso Omar (un adecuadamente intenso Motaz Malhees) le señala lo obvio, que nos golpea el estómago como si un verdugo nos diera con un mazo, el internet esta lleno de niños despedazados por los caminos ¿Qué cambio será escuchar la voz aterrorizada de una niña de cinco años pidiendo auxilio mientras unos soldados de Israel la tienen sitiada, sin dejarla ir, ni terminar el trabajo que tanto desean? es un momento poderoso, porque sabemos que Omar tiene razón.
Para muestra esta cinta, que se ha estrenado sin que a nadie le interese verla, sin apoyo de nadie, y con la respuesta de las personas de que "no quieren verla porque no desean sufrir", es decir, que sufran ellos, los más de 71 mil palestinos, más los más de 14 mil desaparecidos, con más de 20 mil niños asesinados, como la asustada y tierna Hind Rajab Hamada de solo 5 años de edad en el momento del indescriptible suceso. La cinta narra una parte del día de los rescatistas de la media luna roja, en medio del genocidio qué aun no termina, y con otros ya desarrollándose, gracias a cierto pedófilo de piel naranja que tanta gente sigue festejando, conocemos de manera rápida a las personas que seguiremos, la profesional Rana, el intenso Omar, el precavido Mahdi, y la estoica Nisreen (Clara Khoury) , que a su debido momento terminará desmoronándose de forma inevitable.
Rana esta a punto de irse a su casa luego de una larga jornada, pero en eso, Omar recibe una llamada de auxilio, de parte de una joven que ni siquiera tiene tiempo de decir su nombre cuando se escucha un ataque, Omar se derrumba, sabe lo que sucedió, israel acaba de dar la orden de evacuación de una zona, pero fiel a su costumbre jamás da tiempo de retirarse, ataca de inmediato y una familia fue emboscada por los tanques de guerra, parece que todo ha terminado en una tragedia más de las miles que les han ocurrido, hasta que se comunica un familiar desde alemania, para informar que en el coche queda alguien más, al llamar escuchamos del otro lado de la línea la voz de la pequeña Hind Rajab Hamada, de solo 5 años de edad, que pide, solicita, ruega, grita y reclama por ayuda, en medio de los cuerpos muertos y llenos de sangre de sus familiares, que ella cree dormidos, y con el ejército israelí deambulando como lobos el lugar con tanques pasando, y balas volando por todos lados.
Durante los escasos, y al mismo tiempo, eternos 85 minutos, escucharemos la voz real de la pequeña, y las conversaciones que tuvo con él equipo que intentaban apoyarla de todas las maneras posibles, dándole ánimos, tratando de distraerla, prometiendo ayuda, dándole largas, conversando con ella, conociéndola, y hasta rezando, pero sin nunca ver a la pequeña, ni nada de lo que sucede en ese lugar, que no está tan lejos de las oficinas, solo con escuchar comprendemos perfectamente qué está sucediendo, y esto lo sabe a la perfección la directora y guionista, que sabe que el poder esta en la mente del espectador, y que mostrar eso en pantalla es un recurso barato que le quitaría fuerza, por lo que solo conocemos a la pequeña Hind por medio de su voz real, y su físico por medio de fotos que los telefonista consiguen para presionar a su jefe, quien no puede enviar una ambulancia sin permiso del gobierno de israel, ya que sin luz verde serían atacados de inmediato, y ya ha sufrido tantas bajas que no puede cargar con más, por lo que vemos a estas cuatro personas reales platicar, dialogar, debatir, enojarse, llorar, desesperarse, pelear entre si, destruir parte de las oficinas, consolarse, y desesperanzarse mientras la rabia domina todo su ser.
En cuanto a la dirección de Ben Hania, no hay nada que reprochar, mantiene la tensión, el suspenso y el terror sin caer en chantajismo ni manipulación, no hay música que nos diga que sentir, y la cámara nerviosa encima de los actores otorga un sentido de urgencia cada vez más potente, por lo que vivimos desesperados lo que vivieron esos héroes anónimos, sabiendo que la ambulancia para auxiliarla estaba solo a ¡8 Minutos! del lugar donde estaba el carro atacado, además usa un juego de reflejos que le da muchísima clase, al tiempo que funciona como un poderoso simbolismo, y una suciedad en los enfocados qué indican realidad, evocando el documental que si emana de los audios reales, donde se nota el cuidado que se le otorgo al diseño sonoro de la cinta, y nos regala ese final, donde las imágenes reales grabadas ese día se funden con lo logrado en la cinta, vemos a los verdaderos protagonistas, y a los actores qué intentan homenajearlos de manera sublime.
Finalmente, se podría alegar que usar la voz real es un ejercicio poco ético, pero creo que la directora demuestra que la intención era otra, y esta validada por la familia, con la madre creyendo firmemente que estamos ante una crónica necesaria, y que sirve, como argumenta la directora, para poder dejar muestra de la voz de esta pequeña para la posteridad, para que cada que escuchemos recordemos la crueldad que vivimos en esta época, y de la que todos somos cómplices, en mi muy humilde opinión, la directora da en el clavo, confesando que al terminar de visionarla lloré desconsoladamente durante más de 15 minutos y esa voz sigue en mi mente, solo puedo decir que el cometido se ha logrado, solo falta que hagamos algo al respecto.
La cinta avanza de forma dolorosa, con Hind manteniéndose tan tranquila como podría una niña de cinco años, y espera impaciente por la ayuda que le prometieron, por supuesto, para cualquiera que siga noticias de la guerra, y no haga oídos sordos, ni se empeñe en escuchar personajes de ultraderecha que insisten en estupideces como que el ataque a la escuela en Irán es falso, debe conocer la historia real, y como termino, pero no es lo mismo ver una noticia, un pie de página, un titular, o un mensaje en redes sociales, que escuchar a Hind y a las personas qué hicieron todo lo humanamente posible para ayudarla, es algo que se queda en el alma, qué perdura para siempre, y que te perseguirá durante toda la vida ¡y así debe ser! El día que me dejen de importar las vidas de los seres humanos, y que ponga ideologías políticas y sistemas monetarios por encima de ella, ese día estaré muerto, aunque siga vivo, habré perdido mi alma, háganmelo notar, se los pido de corazón.
Calificación: Excelente

















































