No van ni diez minutos cuando vemos en pantalla a un pequeño Becket (Grady Wilson) aceptar cumplir una promesa a su madre moribunda (Nell Williams), sin siquiera entender que esta haciendo, esta es "que no se rendirá, hasta que tenga la vida que corresponde, hasta que obtenga el tipo de vida que merece, la vida para laque lo crio", el chico asiente, pero al mismo tiempo la voz en off de su yo adulto (ascendente Glen Powell, notable) se pregunta que quiere decir eso, que significa, pero deja claro el mensaje, su madre le puso una loza muy pesada que ha tenido que cargar toda su vida, ya que aunque no lo repite en todo momento, si esta claro que su mente carga con esa meta final, por más que no entienda bien como lograrlo, o tan siquiera que vida es, prueba de ello el guardapelo que carga religiosamente y ve tan a menudo, como evidencia de esa promesa que no ha podido cumplir, muy a su pesar, pero que tiene que ver con lo que le quitaron, como con su madre, un derecho de nacimiento que debe recuperar como promesa ante una mujer desahuciada que literalmente dio todo por él.
Todo esto lo escuchamos de su voz, es el relato del protagonista Becket, que en realidad no nos esta contando a nosotros, sino a un sacerdote (Adrian Lukis) que esta ahí para su ultima confesión, antes de que el estado le quite la vida, así escuchamos atentamente su historia que empieza desde la de su madre, la heredera de un imperio acompañado de una inmensa fortuna, que perdió todo al enamorarse de un musico pobretón y quedar embarazada, su padre (Ed Harris, especialista en este tipo de papeles) le dio la oportunidad de "remediar el problema", pero ella tenia claro lo que quería, así que perdió el apoyo familiar, y quedo a su suerte, enviudando rápidamente, pero luchando siempre por darlo lo mejor a su hijo, abandonada en su enfermad, y con un pequeño que paso por muchos hogares de acogida aun siendo descendiente de tan poderosa familia como los Redfellow, en su niñez conoció a la abusada Julia (Maggie Toomey) quien de inmediato le pregunto si era pobre, pero que quedo interesada cuando el chamaco le dijo que heredaría la fortuna Redfellow, aunque claro, en ese momento no sabia las condiciones para ello.
Muchos años después tiene un trabajo donde se esfuerza mucho, es puntual, dedicado y no falta, habiendo dejado todo eso atrás, pero se encuentra con la Julia adulta (Margaret Qualley con piernas de infarto) quien le hace hincapié en que no ha heredado la fortuna prometida, mientras ella ya esta comprometida, y esa frase demoledora "bueno, llámame cuando los hayas matado a todos", es en ese momento en que Becket entiende todo, debe deshacerse de los siete que están en la línea de sucesión antes que él, si quiere ver un centavo, por supuesto esto en imposible, podría incluso fantasearlo, pero nunca se atrevería a ejecutar algo así, a menos que el sistema te ahorque como en su caso, ya que pierde su puesto porque lo necesitan para el hijo del jefe que dejo los estudios, en pocas palabras, nepotismo usual, frente al sistema capitalista que lo aplasta Becket decide curiosear sus opciones, con un primo patán que se la pasa de fiesta, embriagado y drogado, y podría decirse que muere por accidente, o casi, en ese momento, con más empujones indirectos de Julia y con la adrenalina que nos escupe a la cara en ese dilema moral, Becket comienza su cacería.
El plan es muy sencillo, y al mismo tiempo terriblemente complicado, debe asesinar a sus competidores directos, los familiares que nunca lo han volteado a ver y abandonaron a su madre cuando más lo necesitaba, no es algo sencillo, no solo por el dilema moral, sino por la propia ejecución, no pueden morir siete herederos sin que nadie sospeche nada, pero al tiempo que los estudia y liquida uno a uno conoce a su tío Warren (Bill Camp), que lo acoge para protegerlo, le da empleo, lo apoya, usa el mismo sistema que antes lo oprimía para darle beneficios, en pocas palabras es familia, también encuentra el amor, el de verdad, no un deslumbramiento, en la moral Ruth (Jessica Henwick, bien), una viuda de uno de sus primos, que le suelta la línea que lo desarma en su juego mortal, cuando él esta nervioso de no tener el capital necesario para darle la vida que merece, y ella solo responde que ya lo quería cuando vivía en Newark y viajaba en autobús, por lo que al fin entiende que no necesita esa fortuna para ser feliz, solo estar con la mujer que ama.
Para su mala fortuna lo que inicio no podía detenerse, debido a unos giros inesperados, y el destino del tío que aprendió a amar, todo fue para adelante donde solo le quedaba estrellarse, con el FBI pisándole los talones, y su conciencia destrozándolo, además de varios giros que no puedo develar porque son parte crucial de la historia y que nos descolocan en ese final que funciona como dolorosa fabula moral trágica, justo como nos prometió en un inicio, y una critica feroz al sistema en que vivimos y lo que nos han enseñado a perseguir, aunque para ello tengamos que hipotecar nuestra conciencia y perder nuestra alma. Extrañamente la cinta ha pasado desapercibida para el publico en general, y ha sido defenestrada por la critica en general, a mí por el contrario me parece muy logr ada, un paso más en la carrera de Patton Ford y Powell, es cierto que los asesinatos no están tan bien como pudieron estar, y que a excepción de Topher Grace los personajes pasan desapercibidos, el humor a veces pega y otras no tanto, pero la cinta es simpática en todo momento, y tiene apuntes críticos hilarantes como ese heredero al que le preguntan que opina de las quejas de que viaja a la luna gastando 50 millones y sus empleados no tienen seguro medico, a lo que responde cínicamente que en realidad gasta 90 millones, si toda la cinta mantuviera este tono satírico estaríamos hablando de una obra mayor, pero aun así es buenísima, su único pecado, estrenarse tan cerca de la obra mayor "La Única Opción" con temática parecida, pero vaya, solo por ese final vuela-cabezas y ese cierre agridulce con monologó sobre la conciencia y esa cruz en pantalla se recomienda muchísimo.
Calificación: Muy Bien







No hay comentarios:
Publicar un comentario