"ENGENDRO" ("NIGHTBORN", FINLANDIA - REINO UNIDO - LITUANIA - FRANCIA - ESTADOS UNIDOS, 2026) DE HANNA BERGHOLM
La más reciente cinta de Bergholm es inquietante e incomoda en todo momento, los sustos casi no existen y más bien es el ambiente opresivo lo que causa el terror, es un paso atrás después de la sorprendente "Cría Siniestra" ("Hatching"), pero es una cinta recomendable con un subtexto muy interesante, que además retoma el folk horror que cada vez se ve menos, esta vez el finlandés y la leyenda del "changelling", donde unos entes que son como trols - o trols en si - cambian a un bebe humano por uno de ellos para que robe la energía y vida de los humanos hasta crecer fuerte, y aunque es cierto que toma algo de esta ley enda en si se usa como base para crear una alegoría sobre horror maternal que parece pesadilla paranoica.
Saga (una más que correcta Seidi Haarla cargando todo el peso del filme) y su esposo británico Jon (Rupert Grint de "Harry Potter" ya barrigón) regresan a vivir a Finlandia para tener ahí su familia, en medio de la naturaleza y específicamente en la casa de la abuela de Saga, una mujer que era supersticiosa y desconfiada, en medio del verde lugar la pareja parece haber encontrado lo que deseaban, claro, la casa esta destartalada, llena de humedad y con un brote de árbol creciendo en medio de una habitación, pero nada que con algo de trabajo se remedie, eso si, dejando ese papel tapiz verdoso de su infancia, el caso es que la pareja se va al bosque donde en medio de troncos con forma humanoide y arboles con rostros humanos tienen una súbita calentura que lleva a que meses después nazca un bebe que de inmediato desconcierta a las enfermeras.
Esta claro que el bebe no fue cambiado ya que desde que salió del útero, en ese parto grafico, tenemos claro que si es hijo de Saga, por más peludo que sea, más extraño que actúe, que sus chillidos parezcan tortura y que la gente no pueda verle la cara sin extrañarse, pero Saga siente que algo esta mal, no solo es el físico del bebe, es su forma de actuar, la violencia y fuerza que desata contra ella, al grado de que cuando lo amamanta la lastima para ¿alimentarse de su sangre? que los rayos del sol le causan dolor y que incluso el hierro frio le queme, para acabarla de amolar los espíritus del bosque parecen colarse en la casa y su mente ahora que han limpiado de hierro las inmediaciones del terreno, así que Saga pasa de la desconfianza inicial, a la incertidumbre de la naturaleza de su hijo hasta finalmente abrazar su verdadero ser, dejando en ello ser parte de ella misma para convertirse prácticamente en una extensión del niño nombrado Kuura debido a un arranque ocasionado ¿por la naturaleza?
La metáfora esta clara, habla sobre como las mujeres tienen que lidiar con una persona que a pesar de habitar meses en su cuerpo, en realidad no conocen, la dificultad de reconocer a un ser vivo ajeno que depende totalmente de ella, e incluso lo complicado de verse reflejado en ello, algo que se nota cuando los familiares de Saga le recuerdan varias veces que el bebe se parece a ella aunque esta no lo reconozca, claro, resulta desesperante que nadie note lo que Saga, lo obvio, Kuura es diferente, con necesidades inquietantes, pero esta es justamente la lectura más potente y valiosa del filme, por supuesto que nadie se da cuenta porque solo Saga vive con su bebe todo el tiempo, solo ella lo cuida en todo momento, solo ella conoce su verdadero ser, ni siquiera su comprensivo marido podría entenderla jamás, supongo que es un sentimiento maternal que solo una mujer con hijos puede comprender, donde además no se opta por el postmodernismo de la liberación irresponsable, sino con la liberación aceptada del amor materno a un hijo, sin importar como sea, como queda claro en ese desatado clímax que sigue la estela de violencia del filme.
Calificación: Recomendable





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